- veo el monte fuji desde el avión, aparece por encima de las nubes y me hace sentir que es verdad que estamos aquí
- pruebo los chorritos del baño, no los vuelvo a usar por el resto del viaje
- veo desde el tren que nos lleva a tokio un barrio pequeñito entre las colinas, toda la arquitectura que veo me resulta familiar de una manera muy reconfortante
- los taxis llevan la luz en rojo cuando están libres
- me doy una ducha en el hotel y pongo la tele, hay siete canales y dejo puesto un programa de cocina mientras me seco el pelo
- los muros son de piedra o de ladrillos blancos pequeñitos, hay muchos postes con cables, se escuchan muchos cuervos
- pruebo un té frío embotellado de granada
- intento conseguir un akaashi de peluche en una máquina de gancho
- me hace ilusión ver anime por las pantallas grandes de los edificios
- visito una pop-up de bungou stray dogs, me regalan postales con la compra
- me parece surreal ver tantos farolillos por la calle
25 octubre, 2026
todo lo que hice en japón
22 septiembre, 2026
me despierto, me tomo un té
20 septiembre, 2026
fujisan y el cangrejo de osaka
he pintado hoy a fujisan y luego el cangrejo de osaka, desde que sólo pinto animales hacía mucho que no pintaba algo urbano y ha sido divertido, sin embargo noto que busco todo el rato maneras de colar lo orgánico: el contorno de la montaña, la sombra sobre el asfalto, la línea desdibujada de los cables, negarme a trazar una sola recta. siguen además sin aparecer personas, ya no sé dibujar personas como antes. no es que no sepa sino que tengo que encontrar una forma nueva. este es el dibujo.
el papel es de color crema, lo que le da una luz bonita al dibujo: parece que haya un cielo luminoso detrás del cartel blanco, si me lo imagino puedo ver el sol cayendo al fondo. me pregunto cómo se verá la luz una vez que ya esté allí, y si los aromas y sabores harán que osaka se vea diferente cuando la vuelva a dibujar, si se reflejarán también en el dibujo. fujisan es más complicado, no sé si el día que nos conozcamos habrá nubes, en mi dibujo no hay, fujisan se muestra completo y valiente. se me olvida que es un volcán. mientras pinto escucho un video que me explica la restauración de la era meiji, me explica la prehistoria de japón y me cuenta un poco sobre su historia del arte. busco en maps los museos que quiero visitar cuando estemos allí.después he seguido leyendo. busqué una lista de lecturas que se recomiendan para antes de ir a japón pero se ve que ya los he leído todos, tanizaki era una lectura obligatoria en mi universidad, leí país de nieve cuando lo encontré entre los libros viejos de mi abuelo, leí a soseki porque a mi hermana le gusta, y leí a dazai porque me gusta a mí. de todas formas, sé que buscar algo que me ilustre conceptos como la sensibilidad japonesa es tan absurdo como querer un libro que reduzca mi país a la idea de dormir siestas para poder tirar con el resto del día. leer un manual sobre yokais en lugar de uno sobre vírgenes y santos. al final he cogido una antología de relatos para leer obras más desconocidas de los autores que ya conozco. y también un libro sobre el ikigai. cuando esté allí me quiero traer algún catálogo de arte. ya sólo faltan diez días para irnos.
16 septiembre, 2026
he sido mil personas diferentes y esta es la versión más reciente
el lunes pensé en utilizar mi libre albedrío considerando que nada me impedía parar en un bar a tomar un refresco una mañana de lunes cualquiera en la que venía de hacer gestiones en el banco y recados varios, pero en el último momento me quedé mirando las sillas blancas, las mesas perfectamente dispuestas a la sombra y la esquina junto a la escalera de piedra donde tranquilamente me hubiese puesto a leer y me apeteció más regresar a casa con moca, beberme media fanta de la nevera y ponerme a limpiar el piso. la vida lentita a la que aspiro es la que trato de construir, que es una vida de casa y de hogar.... mientras pienso también en lo mucho que me gusta salir. la idea de hogar ha anidado en mi mente desde que de pequeña construía refugios bajo mi cama y cabañas debajo de la mesa. con mi prima extendíamos una sábana grande desde la reja de la puerta a la escalera y poníamos cojines y mantas. no sé de qué nos queríamos esconder. una vez jugamos a que venía un tifón, ese día hacía mucho viento y la puerta del trasterillo de arriba sonaba cla cla cla contra el hierro del candado, y los toldillos de la azotea se movían como velas de barco y hacían rechinar las bisagras de los varales.
desde mi ventana se escucha el ruido de la calle, algún coche lejano por la avenida y chiquillos regresando al instituto pero mi barrio es por lo general silencioso. siempre que voy a recados escojo el camino largo para pasar por delante del bar de mi primo, así le saludo. esta semana me compraré una maleta, se la podría pedir como hice la vez anterior, pero últimamente he pensado en que me gustaría tener mi propia maleta. es más un símbolo que otra cosa. seguiré moviéndome, seguiré visitando lugares, seguiré buscando un modo de irme y me llevaré una maleta para poder volver a este piso que sigue teniendo los caños a la vista y los muebles cubiertos de sábanas que parece que vivo rodeada de fantasmas, pero aquí están mamá para tumbarme a su lado a hacerle cosquillas, papá leyendo, mi hermana quejándose de que sólo nos vemos media hora al día porque ella trabaja por las mañanas y yo por las tardes y nos cruzamos sólo para darnos las buenas noches.
vamos a pasar ahora diecisete días juntas, vamos a echar increíblemente de menos a moca, vamos a hacernos mil fotos, vamos a dormir en colchas sobre el suelo y a ver montañas desde la ventana del tren, tengo tantas ganas de este viaje que todavía no me hago a la idea. hace años viajé por primera vez y estaba asustadísima, y era un viaje muy corto que ahora hago a veces ida y vuelta en el mismo día sólo porque tengo hueco un día libre, es decir, lo que antes me parecía dificilísimo ahora me parece sencillo. ya soy capaz de coger aviones sola y caminar por ciudades nuevas sin perderme, soy capaz de hacer tranquila todo ese camino y a veces cuando es un día de rutina normal pienso en volver a irme: coger la mochila y escribir pero desde otro lugar. este viaje es diferente porque lo voy a hacer acompañada de gente a la que quiero un montón. supongo que aún así tendré tiempo de escribir. miro la habitación diminuta de kioto y me visualizo escribiendo en mi diario desde los ventanales del vestíbulo mientras mis amigas terminan de bañarse, todo tranquilo engullido por la noche.
lagartija, de yoshimoto banana ✔
la colegiala, de osamu dazai
12 septiembre, 2026
soporta el cambio
es....... casi mitad de septiembre ya, un septiembre sin rentrée (aunque puedes leer posts de otros años aquí) porque este año no existe un regreso a nada, de hecho este septiembre es tanto una continuación como un punto de pausa hacia otras cosas. dice el tarot que el movimiento de este año nos llevará hacia paisajes nuevos, bueno, más bien esto lo dice la mamá de mi mejor amiga, que me miró a los ojos y me dijo las cosas que te mereces te van a encontrar, vas a continuar todo lo que eres.
constantemente mi vida la percibo como una espiral, siempre termino cruzando el mismo sitio y los mismos puentes, cada vez un poco más decorados y un poco más puestos a mi gusto pero también llenos de cosas nuevas que tengo que aprender a reconocer. a ratos se siente como una lobotomía. ¿quién es esta versión de mí? pero tú pediste algo mejor, ahora soporta el cambio.
llevo una semana viviendo en la entropía porque hay una obra en casa, los espejos están cubiertos con una sábana y he pasado días sin mirar mi reflejo, pero me han dicho en el trabajo que estoy guapa. los botes de champú no están donde tienen que estar, las toallas puestas en otra parte, me lavo los dientes en el fregadero de la cocina, mi cuarto vuelve a ser refugio donde esconderse pero está todo desperdigado, rebusco entre mi ropa buscando un peine y escuché que es bueno para la neuroplasticidad del cerebro cambiar las cosas de sitio y volver a casa por caminos nuevos. me tumbo en el suelo y siento que todo el universo se vuelve a ordenar. en el suelo es un orden diferente, está frío y miro las cosas desde otro ángulo, me tranquiliza, también me duelen los huesos apretados contra el azulejo, moca está debajo de mi cama y me mira con ojitos brillantes, veo su tripita moviéndose, sus bigotillos al trasluz, la esquina más oscura al fondo de la cama donde yo de pequeña imaginaba un lugar donde guardar comida y una linterna para esconderme.
ahora tengo claro todas las cosas que busco, solo tengo que observar mi vida y las cosas que hago a diario: un sillón anchísimo porque me encanta estirarme a leer, una mesa bajo la ventana para escribir, el mar al otro lado. he estado mirando pisos pero papá no quiere que me vaya de casa. tengo en mis tareas de septiembre colgar la estantería antigua, pero tiene sentido hacer eso ahora? supongo que sí porque necesito hacer hueco.
quiero también volver a habitar mi cuerpo, por eso recurro al setup: el sillón junto a la ventana, el ipad, la libreta, un kinder bueno, ropa cómoda, moca al lado. la idea es abrir pinterest en el ipad y dejar que las imágenes que he guardado me hablen, buscar qué exactamente hay en ellas que me gustó. pretendo que esto sea un estado transitorio, una pausa. si lleno mi cabeza de inspiración tendré más facilidad para encontrar belleza en mi día a día. empezar un libro nuevo en el ebook. ahora entra fresquito por la ventana. soy todo lo que un día quise ser. también se trata de convencer a mi cuerpo de que puede habitar otras posturas, el modo más fácil de hacer esto es mostrárselo desde la acción, moverse.
quiero dibujar un renacuajo que se transforma en rana. i am becoming. estoy haciendo eso. i am becoming, como naruto.
fui a casa de mi tía y trajo pasteles. comer es bonito. en nuestra sociedad es también un ritual de pausa y transición hacia otro espacio y tiempo, y también es una ceremonia de recuperación. no tiene para mí sentido el picoteo independiente, hay que crear el momento de comer. desayunar mirando el mar, incluso desde mi piso de ahora que está lejos se ve un poco de mar. escogí mi trabajo para poder ver el mar todos los días. rituales de paso en septiembre: es una espiral. intento tener este momento tranquilo pero moca no deja de morderme los calcetines.
05 septiembre, 2026
decidí dejar de ser la chica misteriosa y el trabajo se ha vuelto más divertido
el otro día en el trabajo se me acerca una compañera con cautela y midiendo muy bien sus palabras, de la forma en la que se me hace raro que se me acerquen porque me considero la persona más abierta y menos imponente del mundo. es muy fácil aproximarse a mí, creo, aunque una vez un chico me dijo que como parezco tan interesante se hacía difícil en realidad (?) mi compañera me dijo es que me han dicho que te vas a japón. un rumor que va recorriendo el hospital y es mi viaje exótico en ojos de estas personas que no se plantearían hacer algo así y que ya saben que a veces también viajo sola. pienso que va a pedirme que le traiga algo de skincare o un amuleto porque ella es así muy mística como yo, pero me pide cartas de pokémon. eso lo puedo hacer. ella sabe que yo entiendo porque el otro día me dijo que si llevaba tatuada la raya del ojo, porque estaba muy bien hecha (esto prometo que es mentira, mi raya casi siempre va asimétrica). me preguntó si me gusta el manga porque la raya es muy de personaje (?) y me enseñó una foto de su niño vestido de tanjiro. luego viene la doctora y me dice algo parecido, que en japón encontraré mucha inspiración porque mi aspecto ya es un poco así. tengo un par de cometas dorados en el pelo que ahora se han vuelto blancos. la doctora se despide de mí diciendo "mañana seguimos hablando de osaka."
otro doctor me dice qué con esas uñas mientras le ofrezco chuches de la bolsita. le explico. me dice que están bonitas, que son modernas, que qué es lo que pido para que me hagan eso (enseño una foto de pinterest). mi jefa me mira como a una niña rara porque vuelvo a repetir la palabra cortisol, se ríe pero no me dice nada porque he detectado un error en nuestra página web y he salvado nuestro mail de seguir siendo invadido. al principio de trabajar aquí intentaba existir con todo el disimulo del mundo, pensaba que tenía que saberse lo menos posible de mí. la información en malas manos es una herramienta fuerte. ahora me da bastante más igual. mi jefa sabe que soy lista, aunque eso no le impide corregirme siempre. me dejé crecer el pelo. me siento mal en la silla cuando ningún jefe mira, a veces también me siento en el suelo, en general hago todas las cosas que una mujer no tiene que hacer pero siempre he sentido que ser mujer es algo que tenía que aprender y que en algún momento de mi infancia nadie me enseñó.
me pasa por ejemplo que a veces me cae súper bien un chico y nos reímos mucho y entiende todo lo que digo, entonces me creo que conectamos pero en realidad lo que pasa es que los dos somos gays y por tanto hablamos el mismo lenguaje. le pregunto a david su hora de nacimiento para sacarle la carta astral y saber si está destinado a irse a trabajar a suiza, él coge enseguida el móvil y llama a su madre. mamá, a qué hora nací? intento adivinar la edad de manuel y acierto, no le digo que miré su linkedln y saqué el cálculo aproximado. en google maps aparece nuestra empresa como sitio lgtb friendly, él dijo sí hombre, y yo dije es friendly con nosotros porque nos ha contratado.
acudo a pedirle ayuda a mi amiga ¿cómo se habla entonces con un chico hetero? no entiendo nada. el chico que me gusta me hace un piropo y yo no sé responderle o no sé lo que espera que responda. ninguna de mis amigas salvo una es hetero y no estamos entrenadas para esto, yo soy de las que ha tenido más relaciones dentro de que he tenido pocas, debería saber de esto ya. a cualquier amigo le repondería ay muchas gracias reyy 😊 pero aquí no lo sé, son las 21h de un viernes y llevo todo el día trabajando y no le respondo al piropo pero le enseño el dibujo de los rinocerontes que estoy haciendo, coge el cuaderno y dice hala maría pero esto es una pasada. el abrazo que me da me parece muy corto, aunque se queda un buen rato hablándome cerquita. estoy a un paso de que un día cuando salga al chino y me pregunte si quiero algo yo responda a ti, pero es que esa es la verdad, sólo que él me la dice y yo todavía no se lo he dicho en voz alta.
29 agosto, 2026
si no puedo dormir contaré hasta mil segundos
decido que no me voy a poner planes esta semana, sólo ver anime y darme duchas calentitas. lo cumplo, y termino de ver atelier, estreno unas toallas suaves, me pongo mi loción que huele rico y recibo una carta de laura. por las noches llego muy tarde y no me da tiempo a cenar bien, pero me hago unos noodles yakisoba mientras veo youtube.
ayer faltó un paciente a primera hora y nos quedamos mi compañero y yo sólos en la consulta, no me hizo mucha gracia porque había madrugado mucho para coger el autobús y poder llegar a tiempo, me subí un chailatte del starbucks de abajo que sabía a especias y miel, hacía un fresquito en la calle de casi otoño y mi compañero me preguntó si le quedaba purpurina en la cara. de repente éramos dos adolescentes con las llaves de un sitio de trabajo porque no estaban los adultos y teníamos una hora para jugar, es decir, acercarnos el diapasón a la oreja, tomarnos la tensión, pesarnos, y probar los reflejos con el martillito. revisión médica completa cortesía del instrumental sobre la mesita del ikea. le digo en broma "en ese archivo están los incunables" pero el niño no sabía lo que es un incunable y a mí me dio un poco de risa pensar en gente que va al psiquiatra hace 500 años, pero sí me acuerdo de las polaroids en las historias clínicas antes de que todo se digitalizase. termino recomendándole una librería de málaga con libros antiguos.
mis apuntes en casa siguen en fila al lado de mi mesa, varias carpetas gordas de temario, algunos volúmenes con leyes, archivadores con exámenes pasados y libretas pequeñas con resúmenes, me acuerdo del primer verano que estudié todo eso, todas las tardes repitiendo en alto la ley de contratos del sector publico con una playlist de tiktok de fondo, mary on a cross en bucle, el hielo mezclándose con el café en la taza gigante, los cómics de bungou stray dogs revueltos entre las hojas de la oposición, no me apetece nada volver a ese escenario aunque sepa que es por un bien superior (?) fue un verano extraño porque casi no vi a mis amigas pero salí de fiesta con la chica que me gustaba, me invitaron a todas las bebidas que quise y saqué fotos a las atracciones desiertas porque habíamos llegado temprano, luego no volvimos a hablar nunca más. si digo que lo echo de menos o que lo repetiría es mentira, aunque sepa que en algún momento volveré a estudiar pero ahora tengo trabajo y me costaría mucho regresar a no tenerlo aunque haya tenido que dar a cambio los atardeceres en la playa. este año no he visto ninguno. las pinturas antiguas y el verano nunca se van de dentro de mí
23 agosto, 2026
septiembre es un misterio
me jode estar escribiendo sobre septiembre cuando todavía es 23 de agosto: queda más de una semana. todavía tengo que ir durante una semana más y larguísima a la oficina donde estoy haciendo una sustitución y que está lejos de mi casa y todavía tengo que seguir presentándome en mi puesto de siempre, donde estoy ahora. escucho las voces por duplicado, siento que me volveré un poco loca, y adrián me ha hablado del burnout nosequé. este año septiembre empezará encima en martes.
recibí un correo con las agendas nuevas para esta vuelta al cole, ninguna me pareció especialmente chula, yo me quiero comprar una hobonichi en japón de las de día a día para hacer dibujos como vi el otro día en un video. seguro que al final no hago ninguno. el sketchbook es bastante mejor para esas cosas. ¿es performativo ya utilizar una libreta? otras cosas que me compraré en japón: muñequitos de bokuto y akaashi mis dos perfectos. dónde los meto, pues no lo sé, compré un estante el otro día, pero me hace mucha más ilusión el juego de toallas que también compré. son tan blandas y suaves que estoy deseando llegar a casa para ducharme.
se va a pasar el mes sin haber salido más, y yo desde luego solo voy a dar primeros pasos por mí (comprarme un libro, ir al cine, journaling-dates, volver a avisar a mis amigos) me paso la vida otorgando el beneficio de la duda, por si acaso, para combatir lo impulsiva que soy metiendo en una cajita a los demás. creo que todo es mucho más abierto, lo dicen todas las canciones que escucho ahora, todo es mucho más de lo que veo, quedarme tan adentro. la música siempre me vuelve más suave. no sé qué pasará cuando llegue septiembre. sé todas las cosas que tengo que hacer pero, más allá de lo que yo puedo planificar, septiembre es un misterio.
19 agosto, 2026
she is a shonen girl porque creo en mis sueños
en julio de 2020 mientras volvía a casa en un alsa ya cuando atardecía leí el último capítulo del manga de haikyuu que se acababa de publicar, me acuerdo muy bien del sentimiento de cierre que tuve en un verano en el que todavía se llevaba m*scarilla para salir a la calle, la vida se sentía muy extraña. yo había tenido que terminar el máster sin concluirlo realmente y no sabía lo que haría cuando terminase el año. el sitio donde trabajaba iba a cerrar, shoyo estaba mirando un estadio lleno de gente, yo miraba por la ventanilla del autobús hacia el lado del mar. no me gusta hablar pensar ni escribir sobre esos años, pero todo este tiempo después se ha quedado el sonido de alguien rematando, alguien pidiendo un pase, un grito al fondo del gimnasio, un cartel que dice fly!!! 飛べ
hoy estaba releyendo en la playa el volumen del campamento donde kageyama y shoyo están peleados porque no les sale un movimiento, kageyama en especial está frustradísimo consigo mismo porque como no le sale la colocación el otro se frustra igual, esto de que un resultado dependa de dos personas lo llevan fatal porque cada uno se echa la culpa a su manera y al final hacen la de darse una pausa e irse a practicar cada uno por su lado. en lo personal yo haría eso también, darme tiempos de descanso y de pensar por mí misma qué puedo hacer yo. sale también en el volumen la dinámica de equipo maravillosa del fukurodani donde todos tiran del mismo pero dándole la suficiente libertad como para que no lo note, mientras al mismo tiempo el resto tiene la confianza total de que it's gonna be okay. luego está kenma que menciona un par de veces que el karasuno siempre está haciendo cosas nuevas, no solamente shoyo: suga pide practicar remates. noya hace una colocación. kageyama una finta que le copia a shoyo que a su vez ha aprendido de bokuto.
cuando tenía más capacidad de desarrollo crítico podría haber profundizado un poco más, sé que hay cosas aquí pero mi yo de ahora que vive solapando turnos y extras en el trabajo no puede... sí conservo la capacidad de emocionarme y de aprender, ese es el objetivo. anoche viendo un vlog de carlo y hame mencionaron que a los chicos les suele gustar el anime, y el chico que iba con ellas dijo que las tramas suelen ir (se refería al shonen) de un personaje que se supera a sí mismo, y que eso de por sí es una inspiración porque ves a alguien escalando etapas, cayendo y continuando y ves un ejemplo de algo que puedes hacer. creo que esto lo tenemos en más cosas, pero el anime en concreto supongo que es especialmente bueno en esto, tiene música, tiene secuencias de animación de muy locas, tiene como diría izal magia y efectos especiales. esto lo sabe mi yo pequeña, también mi yo adolescente, pero quién soy yo ahora? tengo un contrato fijo fijísimo, responsabilidades en el trabajo que intento no tener porque me agobian, conversaciones sobre hipotecas y alquileres (!), me hace ilusión comprar toallas 100% algodón y me relaja pasar la aspiradora, quiero tener un pisito ya y vivir tranquila con la persona que me gusta, leer por las noches, dejar de suspender el práctico del coche y sacármelo ya, que el otoño traiga cosas buenas y felices, soy una chica que siempre está esperando que sucedan cosas buenas.
no tengo tanto tiempo para ver anime como antes, muchos los empiezo y los dejo, me resulta más sencillo leer manga. el otro día iba en el autobús y sonó odd future de my hero academia, bua, me dieron ganas de verlo de nuevo y volver a sentirme así, como que todo es una carrera pero la puedo superar aunque me cueste.
hoy también, en la playa, con la playlist de haikyuu, suena believer y me visualizo en japón con mis amigas, pasándolo muy bien, y decido que esa será la canción del video del viaje, como un pequeño opening de nosotras caminando detrás de nuestro sueño. abrí la libreta y anoté objetivos: volver a estudiar / escribir mucho / ir a ver a mis amigas siempre que pueda / nunca perder la sonrisa. miré al cielo azul y había un pájaro negro a contrasol planeando sobre el mar.
es verdad que da igual el tiempo que pase y los géneros que vea...... como creo en mis sueños siempre seré a shonen girl.
17 agosto, 2026
el último finde del verano
el agua está templada y se escuchan borbotones cayendo por los caños, huele a cloro y a hierba, me sumerjo y noto las pompas de agua saliendo de golpe por mi nariz, cuando salgo no me deslumbra el sol, tengo delante a mis amigas y hablamos de pokémon escudo y del diagnóstico que carmen acaba de descubrir que tengo. me dejo flotar porque me encanta ver la luz haciendo brillar el agua alrededor de mi tripa, debajo del agua me piel reluce y parece más morena, tengo ondas de luz que se reflejan en mis piernas hacia abajo. tenemos más personas alrededor, pero yo solo escucho el agua, la voz de mis amigas y la megafonía (dependiendo del rato suena la graciosa de bad bunny o la socorrista recordando no comer en el césped).
desayunamos pan y tres vasos de leche con café en tres tonos diferentes, bromeamos diciendo nuestros tonos de moreno aunque seamos tres vampiros. hablamos de pokémon, la nintendo ds y los terremotos de granada, creo que por primera vez no mencionamos nada del trabajo ni de la vivienda, estamos muy tranquilas apartadas del mundo y transitando el nuestro propio. yo las avisé voy a ir super trash este finde, no voy a ponerme nada de maquillaje, y me siento muy afortunada de tener personas con las que puedo existir y ya. lucía bajó de ducharse y nos encontró a carmen y a mí cantando en el sofá canciones de animes antiguos.
13 agosto, 2026
un eclipse, review
ayer hubo un eclipse total de sol y ni siquiera ha sido lo más interesante de mi semana, por una casualidad extraña ha coincidido con la misma semana en la que el niño que me gusta me ha regalado su diente recién extraído de la encía y lo he estado sometiendo a un proceso de ablandar la carne para despegarla del hueso, y además este fin de semana vamos a montilla a pasar el fin de semana con carmen. ver tan nítida la silueta del sol por primera vez ha sido increíble, y aún así el amor en todas sus formas siempre termina ocupando un poco más de espacio. me hace mucha ilusión coger el autobús el sábado y bajarnos en el pueblillo de nuestra amiga, ver a su madre, bajar a la piscina municipal, dar paseos temprano cuando todavía hace fresco, y seguir organizando nuestro viaje a japón (omg). el niño que me gusta sigue ocupando un espacio en mi cabeza al que no le he dado permiso, los días se van estirando y me doy cuenta que me hace ilusión los días que le veo y que él mira mi cuadrante de turnos a ver si coincidimos esa tarde, me doy cuenta también de que le diría que sí a cualquier cosa que propusiera tanto porque confío en él como confío en mi propio criterio de adulta de a qué cosas le digo que sí, y de repente me apetece mucho decirle que nos escapemos juntos a ver la nieve a otro país, siento que sería como los viajes que hago sola porque no me pesaría nada tener su compañía.
se veía el sol muy lejos a través de las gafas, un abismo increíble y lejano con una muesca de luz en el centro reducida por el filtro de las gafas, un sol sin llamas de fuego que se hacía pequeño. sentí en ese momento que estaba mirando a través de un túnel, que mis propias pupilas intentaban traer al sol más cerca. lo miraba unos segundos y me volvía a decirle al resto de los pacientes que tuviesen cuidado, que no mirasen mucho rato, que compartiesen las gafas. estábamos en la azotea de la clínica, pacientes, el psiquiatra y yo, alguno de ellos hablaba de sacrificios humanos, teníamos la playa justo en frente, un 5% de sol visible ya en ese rato que se empezaba a esconder detrás del edificio, el psiquiatra y yo nos asomamos por detrás del tejado, ya sólo se veía la piscina y a una paciente de las mayores subiendo las escaleras hasta su cuarto, a ellos les daba un poco igual la noche solar. me dio un poco de pena no ver el anillo completo, pasó la luna casi rozándolo pero se quedó a muy poco, pienso en que llegará ese momento en el futuro, que podré prepararme para verlo mejor y completo, un agujero negro en mitad del cielo rodeado de llamas.
09 agosto, 2026
todo esto que me pasa ya ha sucedido muchas veces más
- tumbarme en el césped
- ir a córdoba
- cenar en la playa
- subir a una noria
- ver amanecer y beber café
- pintar con rotuladores
- enviar cartas
- dormir
- un pijama nuevo
- una bañera
- un té frío en una jarra
- tatuajes de mentira
- volver a abrazar a mis abuelos
- cantar muy alto
- que haga frío pero siga siendo verano
- volver a mi habitación de londres
- ir al cine
- ir a la piscina
- estar ya en tokio
- montar algo de playmobil
- ver un trío de eclipses
- escribir otro libro
31 julio, 2026
🎪🎪🎪
es el último día de julio, he venido a la playa otra vez porque en agosto será mucho más difícil, creo que tendré que suplicar para que me traigan a la playa por lo menos a cenar. si hoy me hubiese dicho de dormir en su casa le habría dicho que sí. sé que le diré que sí a la mayoría de cosas que proponga menos a las que impliquen estar con otra gente. las cosas de una en una. tengo ganas de decir a casi todo que sí, no quiero perderme nada.
llevo un rato mirando a las chicas de la playa como si en sus cuerpos se escondieran las respuestas que busco. una chica con el pelo larguísimo se sumerge entera, me hace desear ser ella. me acuerdo de la chica del bikini de leopardo y el brazo en un yeso del otro día, ella también habría querido sumergirse. el sol me quema los pies, me encojo un poco en la toalla.
colgué esta mañana un póster idéntico al que tienen lucía y carmen en sus casas para así sentirlas más cerca. la chica del pelo largo vuelve a sumergirse, está compitiendo con un chico quién de los dos aguanta más debajo del agua. el mar tiene hoy un brillo precioso. en la orilla he jugado a ser un cocodrilo, he flotado panza arriba, he excavado con las uñas en la tierra, me he dado impulso con los brazos para avanzar atravesando el rompeolas blanco. propongo en alto una misión secundaria: tienes que encontrar la piedra más redonda que haya. luego nos hemos comido un bocata de nocilla. me he apretado la tela del bikini sobre el pecho para que escurra toda el agua. mi piel mojada bajo el sol brilla como si tuviese escamas.
vemos en el trayecto a casa una carpa de circo a lo lejos, en el terreno donde poco echaron a arder unos matojos. también hay una noria, me da muchísimo fomo, quiero ir a montarme en atracciones, hace muchísimo que no grito desde el punto más alto de la jaula antes de que volvamos a caer en picado, la noche cada vez más oscura, el olor dulzón a algodón rodeándonos por todas partes. poco a poco las hormigas invaden mi mesa. julio es una noche cerrada.
30 julio, 2026
agosto es el atardecer del verano
agosto es el atardecer del verano, es un atardecer sobre el asfalto de la ciudad, deseo con fuerzas que el frío regrese. la música golpea mis orejas hasta llegar al cerebro, el frío del refresco también me congela los huesos, no sé si quiero bailar o dormir un rato más. quiero volver a tener la energía que tenía antes, sé que está escondida en algún lugar dentro de mí y que es tan fácil como golpear el suelo. un pie y detrás el otro, olvidarme el cepillo de dientes, bailar descalza en las baldosas del baño hasta llegar a la cocina, pensar en la mezcla de daniels con manzana que me hizo apuntar jairo, no sé si alguna vez volveré a pisar una discoteca. les digo sólo bebo cuando salgo y cuando estoy en casa, a él tampoco le gustan el whisky ni la cerveza. tengo esta mañana una solo-date, darme un paseo por el centro comercial, comprarme ropa que me hace sentir bonita, pensar en coger un café, subirnos al arcade, perder 7 a 6. digo que voy sola pero mi hermana es mi sombra, a veces desaparece porque se ha ido a mirar videojuegos, yo pienso en mi mejor amiga en UK que me enseñó a disfrutar de mi tiempo a solas, a sonreír a todo el mundo y a darme pequeños caprichos.
iré esta tarde a la playa, estrenaré un bikini, seré feliz entre las olas y merendaré un bocata de nocilla.
y nadie me estará mirando, absolutamente nadie.
25 julio, 2026
1.
estoy echada ahora sobre la cama con la almohada en los pies para que llegue mejor el ventilador, el pelo húmedo cayéndome por detrás, los pies apoyados en la madera del armario mientras sujeto el ebook y todo es tan cómodo que quiero que sea infinito, entra un sol muy bajo por la persiana bajada y el libro es muy gracioso, me recuerda a las horas que pasaba de pequeña concentrada en una tarea sin preocuparme por el móvil, ahora es muy difícil eso pero lo consigo un poco. el libro habla sobre unos carlinos que aterrorizan madrid, es realismo mágico. desde esta postura no veo la puerta pero no me importa ser vulnerable durante este rato porque despeinada sobre el colchón me siento invencible.
2.
por la mañana le escribo al niño que me gusta porque le toca turno todo el fin de semana, el viernes tuvimos turno juntos y pasé un rato mirándole trabajar por las cámaras. de él me gusta lo bien que trata a los pacientes, lo cariñoso que es con cada enfermo, lo miro reírse al otro lado de la pantalla, lo miro esperar con paciencia infinita y dar de comer a un interno, nos sentamos los dos al lado de una chica que llora hasta que para de hacerlo, yo me siento en el suelo intentando dar sentido a lo que dice, después el niño que me gusta me da un apretón en el hombro y nos miramos con cara de qué mundo más loco el nuestro.
3.
paloma me cuenta que está leyendo kafka, matías que ha leído macbeth, raquel y yo coincidimos en el próximo libro para nuestro club de lectura improvisado, le pido al psicólogo que es de nuestra edad su goodreads para seguirle, le unimos al club. veo que nos gustan cosas similares, el mismo enfoque de algunos temas sociales y el gusto por las portadas bonitas. creamos un grupo en whatssap, pongo de imagen una rata leyendo, a raquel le encanta. hace un rato veo que el psicólogo ha añadido a su lista el mismo libro que voy a leer con raquel. todavía me debe el euro que le presté para el autobús.
17 julio, 2026
en verano sólo quiero oler a crema solar
lo primero que hago al despertar por la mañana justo después de sumergir la cara en agua fría es embadurnarme el resto del cuerpo en crema de la playa. ese olor concreto a lugar seguro me regula todo el sistema nervioso aunque haya pasado la noche sin dormir. hace días que no desayuno porque el verano me quita todas las ganas de comer. me voy preparando mentalmente para cuando vuelva a consulta en septiembre y me digan que si quiero que la medicación me funcione tengo que tener una vida saludable pero yo ya tengo una vida saludable. mastico verduras crudas en vinagreta para cenar mientras veo un video de comida callejera en fukuoka.
hace tanto calor que vamos paseando el ventilador de un lado a otro del piso, la almohada a los pies de la cama, pienso en comprar sellos para no tener que ir hasta la oficina de correos y en lugar de eso echar las cartas para mis amigas en el buzón que hay justo a la entrada de mi trabajo. ayer en el trabajo se escuchaban fuegos artificiales porque afuera había una procesión en el mar. a mí todas estas cosas me dan una nostalgia rara, no sé por qué pero creo que cuando pasen los años y piense en el pasado me acordaré sobre todo del verano, donde los espacios de pausa no eran esperar a que sucediera algo, sino el presente tal cual, un silencio tranquilo, el suelo frío de azulejo, el vhs rebobinando una película hacia atrás, el sonido del timbre cuando tito venía a traernos helado.
15 julio, 2026
el fútbol y los dibujos de cuando era pequeña tienen algo en común
papá me llevó a la playa y fuimos cantando oliver y benji. nunca me ha gustado demasiado el fútbol más allá del anime y he jugado en ocasiones contadas, pero me acuerdo muy bien de la final mundial de 2010 porque era domingo y era mi cumpleaños dos días después, estábamos en un centro comercial y mientras yo esperaba a que mi hermana escogiese unas pegatinas escribí en las notas del móvil el primer post de mi nuevo blog, un texto sobre las peceras en un blog que jamás enseñé a nadie. en ese año todavía no estaba triste-triste y tenía algo más de capacidad de sentirme contenta. lo siguiente que recuerdo después de ese holanda 0-españa 1 es estar en pijama, sentada en la plaza del pueblo a media noche, comiéndome un helado de vainilla mientras los pitidos de los coches envolvían la noche en un ruido atronador, y nunca llegué a tener ese sentimiento de somos capaces de hacer algo, porque por aquellos años yo todavía creía que lo normal en una vida era que el esfuerzo se pagase, que los días en los que lograbas algo eran algo que tarde o temprano sucedía.
allá por 2020 mientras estábamos recogiditos en casa para no enfermar twitter empezó a hablar del final de haikyuu y yo que lo tenía a medias decidí ponerme al día, evento que sucedió la tarde antes de la publicación del último episodio del manga y lo demás es muy largo de contar porque fui corriendo a mis amigas a chillar tenéis que verlooooo, y probablemente dentro de dos meses y medio estemos carmen y yo correteando por sendai mientras lucía no entiende por qué queremos ir a hacernos una foto a un polideportivo.
who was i before akaashi dijese the idle fleeting thought that he was a star crossed my mind, hay una nostalgia increíble en la música de esos años (edits de tiktoks), y un hambre de recuperar nuestras vidas que creo que nunca se ha ido del todo aunque todas estas cosas que están pasando las apaguen de rato en rato. a veces aparece una persona divertida que te recuerda que la vida también podía serlo, sometimes les dices a tus amigos vamos a hacer algún plan que no hayamos hecho nunca, me gustaría decirle a mi yo pequeña que un día tuvo la valentía de coger un avión sola para ir a otro país a visitar a su mejor amiga, y que a la misma chica que un día recibió un diagnóstico de agorafobia y depresión moderada ahora le parece muy divertido alojarse en habitaciones de diez personas y saludarlas a todas y contarse sus vidas y sueños antes de dormir en inglés mezclado con cualquier otro idioma.
06 julio, 2026
formas de dar una voltereta
anoche estrené por fin el lienzo de corazón, pero no pinté ninguna de las cosas que había planeado, literalmente solo improvisé y terminé pintando dos sylvanians flotando en el espacio sin mucho sentido. todo fue porque a la tarde estuve buscando algo de mi checklist que poder tachar. no pinto especialmente bien ya, pero me basta con poder hacerlo, sin importar los turnos locos que me manden en el trabajo. podré volver a casa y seguir con mi cuadrito.
mientras pensaba pensé en que pintar es mi lenguaje, pero uno en el que sólo me encuentro yo. no es como escribir, que los demás me entienden. en mis pinturas yo sé el camino, sé los trazos que dejo, que al igual que en la vida unos valen y otros no, pero todos siguen ahí mezclados en el empaste, clavados en la trama del lienzo, dejando huequillos en blanco como estrellas sin pintar allá donde no consiguen meterse. si yo fuese valiente dedicaría toda mi vida a pintar pero todo el tiempo encuentro una excusa para no hacerlo, encuentro una excusa para no dar la voltereta.
(para empezar, no sé hacer la voltereta, ni el pino y la rueda. no sé montar en bicicleta. no tengo mucha motricidad en general.)
mientras hablaba con mari le conté mis dos opciones para dar la voltereta. la primera es la realista, conseguir un trabajo más cerca de casa y volver a dedicar las tardes a estudiar. en algún momento todo esto se pagaría y aprobaría la oposición, conseguiría una plaza lejos de casa y me mudaría para reconstruir mi vida. entonces volvería a pintar.
la otra es la del mundo de la fantasía: pido una beca para hacer una residencia artística en otro país. me la conceden. me voy a otro país. vuelvo a pasar los días creando como cuando estaba en la facultad, tengo varias crisis creativas seguramente porque a mí me interesa más el proceso y no tanto terminar obras. termino la residencia y regreso a mi país igual que me fui pero con muchas anécdotas y fotos. acabo trabajando en una editorial haciendo correcciones o me dedico a comisariar exposiciones (se supone que en ese tiempo me he vuelto más listo). termino decidiendo estudiar oposiciones. sigo pintando.
opciones extra:
- intentar publicar un libro. terminar el libro.
- hacerme nómada, es decir, viajar pero en largo, hacerlo estacional. sacarme un permiso de residencia como en el animal crossing. pillar un trabajo allí, ahorrar y después volver.
04 julio, 2026
un espíritu imbatible
a las 21:29 (salgo a las 21:30) entro al cuartillo minúsculo de la ropa con intención de dar el relevo y soltar el busca, no con intención de salir más tarde del trabajo un viernes por estar hablando con diego que me preguntó y las oposiciones cómo las llevas? mal, le digo yo, y especifico: en pausa. no saco hueco.
—ya, comenta él. dice —yo quiero estudiar algo. no sé el qué.
—tampoco te creas que a mí me ha servido de mucho lo que he estudiado. para poder meterme a la opo, que es seguir estudiando. y no estudio porque no salgo de aquí y no consigo hacer las dos cosas a la vez.
consigo aportar esa explicación cortita y concisa, más de dos frases que es más de lo que suelo ser capaz de hablar. me pregunta que si estoy cansada de esto, le digo que sí, claro. terminamos hablando sobre mudarnos a japón a ser modelos de manos. edgar calladito junto al cesto de las sábanas enseña las suyas preciosas, las uñas blanquitas y bien cortadas. me pregunta cuánto llevo en la clínica.
—voy para tres años. la cifra rebota en el fondo de mi cabeza, en la oscuridad de ese cuartillo donde no llegan las cámaras. —bueno y que me voy. que quiero disfrutar del finde ya. espero que no paséis mala noche por aquí.
en otra conversación que tuve con adri me preguntó que si ya había resuelto lo de mi fantasma. No le digo que no he vuelto a pensar en el fantasma, simplemente le digo que no suelo intentar buscarles explicación a cosas que no parecen tenerla, que es más fácil creer eso y que a mí me complica menos la vida pensar que algunas cosas no las vamos a entender nunca. entonces no hace falta que yo me esfuerce en buscarles un sentido ahora, si lo tienen yo no lo veo. estoy conforme con aceptar esa ceguera hacia los misterios grandes de la vida. pero sí que compartimos los dos la misma conclusión, que es casi opuesta. aunque seamos personas de fe flojita también nos es más fácil creer que todo sucede por un motivo. si la vida me hace seguir aquí será por algo, dice él, que sé que en ese momento está pensando en su hijo. me cuenta la vez que casi le toca algo. maría, no sabes la de tiempo que he pensado en lo que me hubiese solucionado la vida ese dinero, lo que hubiese solucionado la vida de mi hijo. siempre que adri me habla siento que es una versión más joven de mi padre y creo que él siente que le está hablando a una versión más jóven de sí mismo para intentar que me equivoque menos, sin saber que yo me equivoco siempre y que tardo años enteros en dar con la respuesta.
02 julio, 2026
los ojos por debajo de la superficie del agua (recap)
es julio, que significa: ha empezado el año de nuevo, empieza porque es mi cumpleaños, lo comparto con mamá que es una casualidad del universo que me gusta muchísimo. he pedido el día libre en el trabajo (significa que tendré que devolver esas horas otro día) y la idea es pasar el día debajo del agua, luego comer pizza con mi hermana en el paseo marítimo para seguir oliendo a sal. la calma a estas alturas me parece un premio.
estos días estoy recurriendo bastante a los polos de chocolate blanco, me digo son más pequeñitos, es menos helado. yendo en el coche el otro día anoté sobre una foto cosas que quería hacer. lo de ir en el coche es un poco la roca de sísifo a estas alturas ya, lo intento y fallo y lo intento y vuelvo a fallar, otra vez a lista de espera y volver y retomar y el coche empieza a hacer cosas que nunca antes ha hecho y me planteo comprarme mejor un patinete. le echo la culpa a que soy tonta y no me entran los automatismos, nunca me han entrado, después intento ser más amable conmigo y pienso que no se me pueden dar bien el inglés y conducir al mismo tiempo (tampoco se me da tan bien el inglés) yo en general voy a medias con todo, nunca hago nada lo bastante bien como para llegar a algo pero!!! sí lo hago todo lo bastante bien como para estar yo contenta: abrir mis cuadernos me pone por encima de todo muy contenta. mancharme las manos de pintar me aporta unas cantidades exageradas de dopamina. no aguanto mucho nadando ni tengo buena técnica pero tumbarme bocaarriba sobre el mar es de los lugares más felices del mundo.
soñé que tenía una terraza para desayunar al fresco. la otra noche probé a arrastrar el sillón de mi hermana bajo la ventana para leer al fresco, pero me hizo sentir un poco como un niño en un sótano. si está hecho a medias no me satisface del todo. vi en el pueblo de al lado un estudio precioso y lleno de luz que costaba 170.000 euros la compra y que tenía la cama dentro de un armario. cerré la pestaña, no me plantearé comprar un piso hasta que tenga diez años más. los alquileres allí son de corta estancia porque la gente viene de fuera a pasar el verano en el sitio donde vivo, significa que en invierno te tienes que ir a buscar otra casa como los osos cuando hibernan. miré en la web de IKEA y todo ha subido de precio desde que yo tenía 16 y coleccionaba los catálogos y me compraba mini-mesas para mi piso de estudiante que las podría haber buscado en la calle como recolectábamos todo lo demás. mi mesilla de noche uno de esos años fue la caja de cartón de haber comprado algo, viviendo como un personajillo precario del animal crossing con su primera hipoteca.
le conté esto a mi madre, que ella cuando tenía mi edad tenía un piso en propiedad, se había casado hacía un año y había nacido yo. lo del carnet creo que no me afecta por no tenerlo en sí, sino por no tener ni siquiera eso a mi edad, por encajarlo dentro del conjunto de cosas que no salen en mi vida a mi edad o que salen pero solo a medias mal hechas. por eso el otro día cuando recibí una carta de gloria llena de pegatinas de estrellas plateadas y leí que me decía cosas tan bonitas de mí pensé pero esta soy yo de verdad? y me acordé de que más allá de ser a museum of failures, a gallery of trying, también soy.... trabajadora con lo que me gusta, testaruda con lo que quiero, creativa por encima de todo, y me sentí un poco mejor. mi mesa sigue llena de libros y proyectos, y mis amigas me siguen escribiendo cartas, y en medio de esas crisis existenciales que me dan una vez por semana y que me hacen sentir un ser humano a medio hacer resulta que mis amigas todavía me quieren, y mis padres me dicen que no pasa nada, y teresa me escribe prohibido matarse, y es cuando intento sacar fuerzas para intentarlo otro día más y tener algo bonito que escribir en la agenda.
27 junio, 2026
llegar al mar y gritar "casa"
bajé ayer a la orilla, sentí el sol tostarme los hombros, la costra de sol formándose encima. el ruido del rompeolas haciendo eco en las orejas. el agua salada secándose sobre los brazos hasta la hora de volver a entrar. en medio de estas jornadas de 52,5h despertar y vivir en el hospital y volver a casa ¿qué hago con toda esta energía y ganas de utilizarla cuando me duele el resto del cuerpo? tengo eso que dice el psiquiatra de ansiedad en rasgo no patológico, pero hoy sí he bajado de verdad a la playa, y aquí abrazada al sol me siento muy bien, tanto como para no querer irme. quiero alargar este abrazo de calor y viento.
estoy rodeada por las olas y el tejido suave de la toalla. aquí el tiempo se estira como en los vídeos de mis vhs viejos: los gritos de los niños se alargan, hacen equilibrio sobre la tabla para no caerse, a mí me llegan amortiguados. el sonido se pierde en medio de la conversación de la sombrilla de al lado y la voz del hombre que pasa por nuestro lado vendiendo gafas de sol.
este trozo de playa se convierte en mi cama. aquí escribo y leo y estiro las piernas que ya empiezan a coger color, un tono pardo muy suave que disimula mejor los cardenales de darme golpes. siento tanta paz como si estuviese lejos de todo, acincada en el borde de la tierra, en el contorno del fin del mundo donde no hay tierra más allá. una chica detrás nuestro le dice a otra si fuera por mí no me lavaría nunca el pelo en verano. terminé de leer jarroa y pienso en que no somos tan diferentes las gentes del mar aunque estemos lejos. esta mañana compré otro libro con la paga de verano. mi cabeza canturrea take me to the sky-y-y-y la cover de you never walk alone es la misma parada de autobús de espaldas al mar que todas las paradas de autobús de espaldas al mar que hay donde vivo.
24 junio, 2026
cerillas
siempre tengo envidia de versiones anteriores de mí y sólo hay dos caminos posibles que son rendirse o seguir intentándolo. lo he sabido desde siempre, lo contrario a vivir es dejar de hacerlo, me lo dijo un compañero de piso que tuve, david me miró fijamente, de pie en nuestro salón viejo, y me dijo que si me quitaba la vida no podría hacer nada más. yo en ese momento apenas comía, iba a clase y me quedaba dormida, si miro las fotos de ese año se me notan todos los huesos, mi psicóloga me dio un diagnóstico de agorafobia y me pasé el verano viendo el cielo a través de la ventana de su consulta, donde a veces me tumbaba y también me quedaba dormida. la nostalgia funciona a través de mecanismos extraños donde termino pensando que no estaba tan mal, cuando en realidad sí lo estaba. no volvería atrás por nada del mundo, a veces pienso que huyo hacia delante y no dejo de encontrarme con saltos en el camino que me llevan hacia otra dirección, lugares que nunca he visitado.
pero yo dije que esto sería un blog hopecore, y será exactamente eso, un lugar donde yo desenrede el nudo y me lleve hasta lugares mejores. lo ponía en algo que leí no importa cuánto tiempo hayas perdido, salva el resto de tu vida. y junio siempre es el lugar donde nacen los buenos propósitos, mucho más que en primavera o año nuevo. aquí en las hogueras de san juan y por debajo de los fuegos, agarrados al agua. volverá a ser mi cumpleaños en unas semanas e intentaré hasta entonces estar mejor, ir a la playa, leer, terminar el regalo de mamá, comer mejor para tener energía. volveré a mirar atrás y me gustarán todas las cosas que hice: llevé el caballete hasta la playa de nerja, pero el otro día tuve fuerzas para ir hasta el parque, me senté en la hierba a pintar los patos.
no sé si será factible para mí un cambio de rutina como dicen que necesito, voy a intentar como mínimo cambiar los espacios que habito (por ejemplo hacer cosas más cerca de la ventana, es que echo mucho de menos tener una terraza, en londres tenía el escritorio junto a un ventanal y era un espacio que me encantaba). también voy a pedir ayuda a papá para colgar la estantería de la habitación antigua, es más larga y podré colocar más libros. siempre es hacer alguna modificación pequeña para poder avanzar otro pasito en el resto. cuando termine con el coche ocuparé este tiempo haciendo otra cosa, y mis opciones son escribir, pintar o estudiar: prefiero más las dos primeras, estudiar me da propósito pero la creatividad ocupa un lugar muy grande e importante y quiero tener todas las horas por delante para escribir cartas y pintar y mancharme lo que quiera, creo en el fondo que eso es lo que me da propósito de verdad, o como mínimo lo que hace más felices y tolerables mis días.
12 junio, 2026
sol bajo, modere velocidad
me sirvo de la nevera medio bollo de chocolate en un platillo de cerámica roja. mamá trajo el miércoles esta bandeja de pasteles, pero el bollo sigue blando y fresquito por dentro. este bollo se llama éclair, lo supe cuando lo leí en el capítulo de yotsuba donde van a una pastelería. ena pidió un dulce de calabaza, yotsuba un éclair de chocolate, yo los éclaires los como desde que tenía dos años e iba al billar con mis padres, su sitio de siempre para estar con sus amigos, una vitrina alta en una esquina llena de pasteles donde papá me pedía señalar el que quería. chocolate y puleva. toda mi vida ha sido chocolate y un puleva. ahora voy a cumplir 31, estoy comiendo un éclair, el dolor de tripa me ha tenido despierta desde la madrugada, y falta una hora para ir con papá a buscar la furgoneta grande para llenarla de cartones e ir a recoger a mi prima y a su novio que se casan mañana. de pequeñas nunca jugábamos a bodas con las barbies, sólo subíamos a la azotea de la abu y jugábamos a misterios y a niños que se pierden en el mar.
hay en la encimera de la cocina una bolsa de tomates maduros y un cubo de aceitunas. el desagüe al lado un poco ennegrecido, pienso que tengo que darle un repaso antes de irme pero sólo me da tiempo a terminar de fregar los platos y parar la lavadora. ayer traje embutidos de la tienda y paté del que le gusta a mamá. el cacharrito de la cera se está calentando sobre la mesilla donde yo merendaba de chica pan con nocilla. mis dos padres duermen la siesta como dos animales inmortales.
he ido por la tarde a la heladería de siempre con mi amiga, hemos hecho videollamada desde allí con la bebé inglesita que ya está aprendiendo a ponerse de pie, oh, freya you are so cute and so smart. pienso de nuevo de que nunca dejamos de ser hijas, nuestras mamás nos siguen viendo como a una niña a punto de caerse en los columpios. hablo con mi prima de que son más peligrosos los columpios de ahora, que ese suelo blando en realidad te abrasa, que nuestros columpios de chicas eran el puente de troncos (¿no era más peligroso caerse ahí?), la cabaña de madera, el tobogán altísimo que ardía al sol sobre la gravilla, el tiovivo lleno de animales de hojalata no recuerdo cuántas pesetas costaba, el kiosko de al lado de los gusanitos. ir a casa de los titos antes de comer. mis padres más jóvenes y mi madre más parecida a mí. detrás de su niña para que no se cayese ni hiciese daño. un día papá me devolvió a casa con la rodilla echando sangre, me había hincado un clavo enterito, de los gordos del sillón. me acuerdo que me subió al bidé y me sacó el clavo con los alicates de hierro de la abuela. íbamos todos los sábados a jugar, y recuerdo mi infancia como el lugar más feliz del mundo.
venimos ahora por la 340a conduciendo la furgoneta vacía ya de las cosas de la boda, yo voy sentada en medio y el sol cae muy lentamente sobre el asfalto, cada vez más bajo, y mientras pasamos los carteles que avisan del deslumbramiento a mí me entran unas ganas flojitas de llorar.
07 junio, 2026
aesthetic del día: pasear por el rastro mientras averiguo si han pinchado mi móvil
el último día que quedé con lucía dijimos que queríamos ir al rastro de los sábados, el que ponen en fuengirola donde la feria, la zona donde sólo se llega en tren o en coche. yo tenía en mente varios objetos: un platillo para colocar los anillos (que ya no necesito porque mi hermana me hizo uno), postales y muebles para la casa que no tengo. postales como tal no vi, sólo algunas cartas impresas pero yo quería dibujos de animalitos vintage, conejitos y bosques, etc. vi un modelo de pupitre de colegio precioso, si no hubiese estado roto lo hubiese comprado para mi madre.
hay cosas que de haber llevado un coche con maletero y de tener una casa con espacio hubiese comprado, o buscado muy parecidas pero limpias porque me da pereza restaurar: un espejo dorado en forma de sol, una mesita baja, unos sillones para el salón que sí parecían en buen estado, un candelabro y el mueble blanco perfectísimo que vi el otro día en un video y que usaría de mesilla de noche para poner libros y mis to-go products. en las puertas interiores no sé qué guardaría porque es pequeño y con poco fondo, no sé qué guarda la gente en sus mesillas de noche porque yo nunca he tenido una. en mi psio anterior no tenía dinero para comprarla y utilizaba una caja del ikea, y en la de ahora tengo la cama pegada a un mueble enorme.