decido que no me voy a poner planes esta semana, sólo ver anime y darme duchas calentitas. lo cumplo, y termino de ver atelier, estreno unas toallas suaves, me pongo mi loción que huele rico y recibo una carta de laura. por las noches llego muy tarde y no me da tiempo a cenar bien, pero me hago unos noodles yakisoba mientras veo youtube.
ayer faltó un paciente a primera hora y nos quedamos mi compañero y yo sólos en la consulta, no me hizo mucha gracia porque había madrugado mucho para coger el autobús y poder llegar a tiempo, me subí un chailatte del starbucks de abajo que sabía a especias y miel, hacía un fresquito en la calle de casi otoño y mi compañero me preguntó si le quedaba purpurina en la cara. de repente éramos dos adolescentes con las llaves de un sitio de trabajo porque no estaban los adultos y teníamos una hora para jugar, es decir, acercarnos el diapasón a la oreja, tomarnos la tensión, pesarnos, y probar los reflejos con el martillito. revisión médica completa cortesía del instrumental sobre la mesita del ikea. le digo en broma "en ese archivo están los incunables" pero el niño no sabía lo que es un incunable y a mí me dio un poco de risa pensar en gente que va al psiquiatra hace 500 años, pero sí me acuerdo de las polaroids en las historias clínicas antes de que todo se digitalizase. termino recomendándole una librería de málaga con libros antiguos.
mis apuntes en casa siguen en fila al lado de mi mesa, varias carpetas gordas de temario, algunos volúmenes con leyes, archivadores con exámenes pasados y libretas pequeñas con resúmenes, me acuerdo del primer verano que estudié todo eso, todas las tardes repitiendo en alto la ley de contratos del sector publico con una playlist de tiktok de fondo, mary on a cross en bucle, el hielo mezclándose con el café en la taza gigante, los cómics de bungou stray dogs revueltos entre las hojas de la oposición, no me apetece nada volver a ese escenario aunque sepa que es por un bien superior (?) fue un verano extraño porque casi no vi a mis amigas pero salí de fiesta con la chica que me gustaba, me invitaron a todas las bebidas que quise y saqué fotos a las atracciones desiertas porque habíamos llegado temprano, luego no volvimos a hablar nunca más. si digo que lo echo de menos o que lo repetiría es mentira, aunque sepa que en algún momento volveré a estudiar pero ahora tengo trabajo y me costaría mucho regresar a no tenerlo aunque haya tenido que dar a cambio los atardeceres en la playa. este año no he visto ninguno. las pinturas antiguas y el verano nunca se van de dentro de mí