05 septiembre, 2026

decidí dejar de ser la chica misteriosa y el trabajo se ha vuelto más divertido

el otro día en el trabajo se me acerca una compañera con cautela y midiendo muy bien sus palabras, de la forma en la que se me hace raro que se me acerquen porque me considero la persona más abierta y menos imponente del mundo. es muy fácil aproximarse a mí, creo, aunque una vez un chico me dijo que como parezco tan interesante se hacía difícil en realidad (?) mi compañera me dijo es que me han dicho que te vas a japón. un rumor que va recorriendo el hospital y es mi viaje exótico en ojos de estas personas que no se plantearían hacer algo así y que ya saben que a veces también viajo sola. pienso que va a pedirme que le traiga algo de skincare o un amuleto porque ella es así muy mística como yo, pero me pide cartas de pokémon. eso lo puedo hacer. ella sabe que yo entiendo porque el otro día me dijo que si llevaba tatuada la raya del ojo, porque estaba muy bien hecha (esto prometo que es mentira, mi raya casi siempre va asimétrica). me preguntó si me gusta el manga porque la raya es muy de personaje (?) y me enseñó una foto de su niño vestido de tanjiro. luego viene la doctora y me dice algo parecido, que en japón encontraré mucha inspiración porque mi aspecto ya es un poco así. tengo un par de cometas dorados en el pelo que ahora se han vuelto blancos. la doctora se despide de mí diciendo "mañana seguimos hablando de osaka."

otro doctor me dice qué con esas uñas mientras le ofrezco chuches de la bolsita. le explico. me dice que están bonitas, que son modernas, que qué es lo que pido para que me hagan eso (enseño una foto de pinterest). mi jefa me mira como a una niña rara porque vuelvo a repetir la palabra cortisol, se ríe pero no me dice nada porque he detectado un error en nuestra página web y he salvado nuestro mail de seguir siendo invadido. al principio de trabajar aquí intentaba existir con todo el disimulo del mundo, pensaba que tenía que saberse lo menos posible de mí. la información en malas manos es una herramienta fuerte. ahora me da bastante más igual. mi jefa sabe que soy lista, aunque eso no le impide corregirme siempre. me dejé crecer el pelo. me siento mal en la silla cuando ningún jefe mira, a veces también me siento en el suelo, en general hago todas las cosas que una mujer no tiene que hacer pero siempre he sentido que ser mujer es algo que tenía que aprender y que en algún momento de mi infancia nadie me enseñó.  


me pasa por ejemplo que a veces me cae súper bien un chico y nos reímos mucho y entiende todo lo que digo, entonces me creo que conectamos pero en realidad lo que pasa es que los dos somos gays y por tanto hablamos el mismo lenguaje. le pregunto a david su hora de nacimiento para sacarle la carta astral y saber si está destinado a irse a trabajar a suiza, él coge enseguida el móvil y llama a su madre. mamá, a qué hora nací? intento adivinar la edad de manuel y acierto, no le digo que miré su linkedln y saqué el cálculo aproximado. en google maps aparece nuestra empresa como sitio lgtb friendly, él dijo sí hombre, y yo dije es friendly con nosotros porque nos ha contratado.

acudo a pedirle ayuda a mi amiga ¿cómo se habla entonces con un chico hetero? no entiendo nada. el chico que me gusta me hace un piropo y yo no sé responderle o no sé lo que espera que responda. ninguna de mis amigas salvo una es hetero y no estamos entrenadas para esto, yo soy de las que ha tenido más relaciones dentro de que he tenido pocas, debería saber de esto ya. a cualquier amigo le repondería ay muchas gracias reyy 😊 pero aquí no lo sé, son las 21h de un viernes y llevo todo el día trabajando y no le respondo al piropo pero le enseño el dibujo de los rinocerontes que estoy haciendo, coge el cuaderno y dice hala maría pero esto es una pasada. el abrazo que me da me parece muy corto, aunque se queda un buen rato hablándome cerquita. estoy a un paso de que un día cuando salga al chino y me pregunte si quiero algo yo responda a ti, pero es que esa es la verdad, sólo que él me la dice y yo todavía no se lo he dicho en voz alta.



29 agosto, 2026

si no puedo dormir contaré hasta mil segundos

el fin de semana pasado lo paso en la clínica, el enfermero me mira todo el rato con cara de temer que me vaya a echar a llorar en cualquier momento. me traen un dulce de la pastelería, pido una galleta de las grandes. pienso que quizás me iba a bajar la regla y por eso tengo tanta hambre y me veo guapa, me estoy montando de nuevo castillos en la mente. llega un mensaje al móvil de un paciente, dice NO TOMES MEDICACIÓN. HABLA CON DIOS Y LOS MÉDICOS. al final sí que me baja la regla. me duele mucho la tripa. no quiero estar aquí. como no he tomado café ahora tengo mucho sueño. me siento una cría insoportable porque estoy triste. se ha roto el portón y pido ayuda para cerrarlo, intentamos de todo pero es que se ha partido una pieza. adri me hace salir a la calle para enseñármelo, me agacho en el suelo para verlo bien, en ese momento por detrás nuestra pasa una moto haciendo un ruido tan fuerte que rompe todo el sol del mediodía, y la calle vuelve a quedarse en silencio.

decido que no me voy a poner planes esta semana, sólo ver anime y darme duchas calentitas. lo cumplo, y termino de ver atelier, estreno unas toallas suaves, me pongo mi loción que huele rico y recibo una carta de laura. por las noches llego muy tarde y no me da tiempo a cenar bien, pero me hago unos noodles yakisoba mientras veo youtube.




ayer faltó un paciente a primera hora y nos quedamos mi compañero y yo sólos en la consulta, no me hizo mucha gracia porque había madrugado mucho para coger el autobús y poder llegar a tiempo, me subí un chailatte del starbucks de abajo que sabía a especias y miel, hacía un fresquito en la calle de casi otoño y mi compañero me preguntó si le quedaba purpurina en la cara. de repente éramos dos adolescentes con las llaves de un sitio de trabajo porque no estaban los adultos y teníamos una hora para jugar, es decir, acercarnos el diapasón a la oreja, tomarnos la tensión, pesarnos, y probar los reflejos con el martillito. revisión médica completa cortesía del instrumental sobre la mesita del ikea. le digo en broma "en ese archivo están los incunables" pero el niño no sabía lo que es un incunable y a mí me dio un poco de risa pensar en gente que va al psiquiatra hace 500 años, pero sí me acuerdo de las polaroids en las historias clínicas antes de que todo se digitalizase. termino recomendándole una librería de málaga con libros antiguos.

mis apuntes en casa siguen en fila al lado de mi mesa, varias carpetas gordas de temario, algunos volúmenes con leyes, archivadores con exámenes pasados y libretas pequeñas con resúmenes, me acuerdo del primer verano que estudié todo eso, todas las tardes repitiendo en alto la ley de contratos del sector publico con una playlist de tiktok de fondo, mary on a cross en bucle, el hielo mezclándose con el café en la taza gigante, los cómics de bungou stray dogs revueltos entre las hojas de la oposición, no me apetece nada volver a ese escenario aunque sepa que es por un bien superior (?) fue un verano extraño porque casi no vi a mis amigas pero salí de fiesta con la chica que me gustaba, me invitaron a todas las bebidas que quise y saqué fotos a las atracciones desiertas porque habíamos llegado temprano, luego no volvimos a hablar nunca más. si digo que lo echo de menos o que lo repetiría es mentira, aunque sepa que en algún momento volveré a estudiar pero ahora tengo trabajo y me costaría mucho regresar a no tenerlo aunque haya tenido que dar a cambio los atardeceres en la playa. este año no he visto ninguno. las pinturas antiguas y el verano nunca se van de dentro de mí

esta mañana había un silencio tranquilo en casa y me permití dormir hasta tarde, lo primero que hice al salir de la cama y vestirme fue grabarle una nota de audio a teresa. mira qué bonito está moca, le acaricio el pelaje suave, está mudando el pelo igual que yo. les grabo otro audio a las niñas, les cuento que no haré nada hoy. salí a imprimir fotos porque quiero bajar después a merendar con mi hermana y siempre me gusta llevarme el cuaderno y las tijeras para pegar imágenes y anotar qué cosas me han hecho feliz. la última vez que vinimos hice los bocetos de una ilustración para un fanzine. quiero también terminar el fic antes de que termine el otoño, me dejaron este comentario que me hizo querer retomarlo porque a veces olvido que he pensado tanto en estos dos personajes que ya existen por sí mismos en mi mente, es muy fácil escribirlos porque sólo tengo que contar lo que veo.

mis amigas ya me han respondido a los audios, me cuentan un poco de su día, nos deseamos que sea bonito, yo quisiera que pudiesen venir hoy con nosotras a merendar crepes, pero cada una vivimos en una ciudad diferente. todo el tiempo libre que tengo a cambio lo empleo en escribir. tengo un hematoma enorme en el antebrazo de cuando me sacaron sangre el otro día, también un blíster de pastillas nuevas sobre la mesa para las que he tenido que poner una alarma en el móvil. rutina de noche: lavarme la cara, pastilla después de cenar, un vaso de leche caliente, intentar quedarme dormida.

23 agosto, 2026

septiembre es un misterio

me jode estar escribiendo sobre septiembre cuando todavía es 23 de agosto: queda más de una semana. todavía tengo que ir durante una semana más y larguísima a la oficina donde estoy haciendo una sustitución y que está lejos de mi casa y todavía tengo que seguir presentándome en mi puesto de siempre, donde estoy ahora. escucho las voces por duplicado, siento que me volveré un poco loca, y adrián me ha hablado del burnout nosequé. este año septiembre empezará encima en martes.

recibí un correo con las agendas nuevas para esta vuelta al cole, ninguna me pareció especialmente chula, yo me quiero comprar una hobonichi en japón de las de día a día para hacer dibujos como vi el otro día en un video. seguro que al final no hago ninguno. el sketchbook es bastante mejor para esas cosas. ¿es performativo ya utilizar una libreta? otras cosas que me compraré en japón: muñequitos de bokuto y akaashi mis dos perfectos. dónde los meto, pues no lo sé, compré un estante el otro día, pero me hace mucha más ilusión el juego de toallas que también compré. son tan blandas y suaves que estoy deseando llegar a casa para ducharme.

se va a pasar el mes sin haber salido más, y yo desde luego solo voy a dar primeros pasos por mí (comprarme un libro, ir al cine, journaling-dates, volver a avisar a mis amigos) me paso la vida otorgando el beneficio de la duda, por si acaso, para combatir lo impulsiva que soy metiendo en una cajita a los demás. creo que todo es mucho más abierto, lo dicen todas las canciones que escucho ahora, todo es mucho más de lo que veo, quedarme tan adentro. la música siempre me vuelve más suave. no sé qué pasará cuando llegue septiembre. sé todas las cosas que tengo que hacer pero, más allá de lo que yo puedo planificar, septiembre es un misterio.

19 agosto, 2026

she is a shonen girl porque creo en mis sueños

en julio de 2020 mientras volvía a casa en un alsa ya cuando atardecía leí el último capítulo del manga de haikyuu que se acababa de publicar, me acuerdo muy bien del sentimiento de cierre que tuve en un verano en el que todavía se llevaba m*scarilla para salir a la calle, la vida se sentía muy extraña. yo había tenido que terminar el máster sin concluirlo realmente y no sabía lo que haría cuando terminase el año. el sitio donde trabajaba iba a cerrar, shoyo estaba mirando un estadio lleno de gente, yo miraba por la ventanilla del autobús hacia el lado del mar. no me gusta hablar pensar ni escribir sobre esos años, pero todo este tiempo después se ha quedado el sonido de alguien rematando, alguien pidiendo un pase, un grito al fondo del gimnasio, un cartel que dice fly!!! 飛べ



hoy estaba releyendo en la playa el volumen del campamento donde kageyama y shoyo están peleados porque no les sale un movimiento, kageyama en especial está frustradísimo consigo mismo porque como no le sale la colocación el otro se frustra igual, esto de que un resultado dependa de dos personas lo llevan fatal porque cada uno se echa la culpa a su manera y al final hacen la de darse una pausa e irse a practicar cada uno por su lado. en lo personal yo haría eso también, darme tiempos de descanso y de pensar por mí misma qué puedo hacer yo. sale también en el volumen la dinámica de equipo maravillosa del fukurodani donde todos tiran del mismo pero dándole la suficiente libertad como para que no lo note, mientras al mismo tiempo el resto tiene la confianza total de que it's gonna be okay. luego está kenma que menciona un par de veces que el karasuno siempre está haciendo cosas nuevas, no solamente shoyo: suga pide practicar remates. noya hace una colocación. kageyama una finta que le copia a shoyo que a su vez ha aprendido de bokuto. 

cuando tenía más capacidad de desarrollo crítico podría haber profundizado un poco más, sé que hay cosas aquí pero mi yo de ahora que vive solapando turnos y extras en el trabajo no puede... sí conservo la capacidad de emocionarme y de aprender, ese es el objetivo. anoche viendo un vlog de carlo y hame mencionaron que a los chicos les suele gustar el anime, y el chico que iba con ellas dijo que las tramas suelen ir (se refería al shonen) de un personaje que se supera a sí mismo, y que eso de por sí es una inspiración porque ves a alguien escalando etapas, cayendo y continuando y ves un ejemplo de algo que puedes hacer. creo que esto lo tenemos en más cosas, pero el anime en concreto supongo que es especialmente bueno en esto, tiene música, tiene secuencias de animación de muy locas, tiene como diría izal magia y efectos especiales. esto lo sabe mi yo pequeña, también mi yo adolescente, pero quién soy yo ahora? tengo un contrato fijo fijísimo, responsabilidades en el trabajo que intento no tener porque me agobian, conversaciones sobre hipotecas y alquileres (!), me hace ilusión comprar toallas 100% algodón y me relaja pasar la aspiradora, quiero tener un pisito ya y vivir tranquila con la persona que me gusta, leer por las noches, dejar de suspender el práctico del coche y sacármelo ya, que el otoño traiga cosas buenas y felices, soy una chica que siempre está esperando que sucedan cosas buenas. 


no tengo tanto tiempo para ver anime como antes, muchos los empiezo y los dejo, me resulta más sencillo leer manga. el otro día iba en el autobús y sonó odd future de my hero academia, bua, me dieron ganas de verlo de nuevo y volver a sentirme así, como que todo es una carrera pero la puedo superar aunque me cueste.

hoy también, en la playa, con la playlist de haikyuu, suena believer y me visualizo en japón con mis amigas, pasándolo muy bien, y decido que esa será la canción del video del viaje, como un pequeño opening de nosotras caminando detrás de nuestro sueño. abrí la libreta y anoté objetivos: volver a estudiar / escribir mucho / ir a ver a mis amigas siempre que pueda / nunca perder la sonrisa. miré al cielo azul y había un pájaro negro a contrasol planeando sobre el mar.

es verdad que da igual el tiempo que pase y los géneros que vea...... como creo en mis sueños siempre seré a shonen girl.

17 agosto, 2026

el último finde del verano

he puesto la taza de café caliente sobre el posavasos de yoshitomo nara que compré el año pasado en la exposición de londres, he encendido mi ordenador y entre fresco por la ventana porque me he levantado pronto para ir ahora al médico. todavía tengo mucho que ordenar antes de irme al trabajo, anoche no me dio tiempo a colocar casi nada de la mochila pero también quiero mover un poco los libros. ya tengo demasiados, pero también me gusta ver mi mesa llena. todas las cosas del finde están amontonadas.


el pueblo es tranquilo. "hoy está la calle animada," dijo carmen, nos habíamos cruzado con tres personas y un coche en el camino desde la estación de bus hasta su casa. le había estado contando yo el día de antes al niño que me gusta que me hacía mucha ilusión ir y estar rodeada de silencio y despertarme sin despertador, creo que se imaginó un gallo encima del tejado así que le conté también que durante el año hay un nido de cigueñas frente a la casa de mi amiga. hace mucho calor para salir de casa, así que nos pasamos la tarde refugiadas en el salón que está fresco, sacamos los portátiles porque hay que seguir planificando japón y carmen saca unos hojaldres y nesquik y descafeinado, pero el domingo vamos por la mañana a la piscina y es el momento más feliz del verano.


el agua está templada y se escuchan borbotones cayendo por los caños, huele a cloro y a hierba, me sumerjo y noto las pompas de agua saliendo de golpe por mi nariz, cuando salgo no me deslumbra el sol, tengo delante a mis amigas y hablamos de pokémon escudo y del diagnóstico que carmen acaba de descubrir que tengo. me dejo flotar porque me encanta ver la luz haciendo brillar el agua alrededor de mi tripa, debajo del agua me piel reluce y parece más morena, tengo ondas de luz que se reflejan en mis piernas hacia abajo. tenemos más personas alrededor, pero yo solo escucho el agua, la voz de mis amigas y la megafonía (dependiendo del rato suena la graciosa de bad bunny o la socorrista recordando no comer en el césped). 


desayunamos pan y tres vasos de leche con café en tres tonos diferentes, bromeamos diciendo nuestros tonos de moreno aunque seamos tres vampiros. hablamos de pokémon, la nintendo ds y los terremotos de granada, creo que por primera vez no mencionamos nada del trabajo ni de la vivienda, estamos muy tranquilas apartadas del mundo y transitando el nuestro propio. yo las avisé voy a ir super trash este finde, no voy a ponerme nada de maquillaje, y me siento muy afortunada de tener personas con las que puedo existir y ya. lucía bajó de ducharse y nos encontró a carmen y a mí cantando en el sofá canciones de animes antiguos.
cuando volví a casa vi que todavía quedaba la mitad de agosto pero siento que el verano se ha empezado a terminar ya.

13 agosto, 2026

un eclipse, review

ayer hubo un eclipse total de sol y ni siquiera ha sido lo más interesante de mi semana, por una casualidad extraña ha coincidido con la misma semana en la que el niño que me gusta me ha regalado su diente recién extraído de la encía y lo he estado sometiendo a un proceso de ablandar la carne para despegarla del hueso, y además este fin de semana vamos a montilla a pasar el fin de semana con carmen. ver tan nítida la silueta del sol por primera vez ha sido increíble, y aún así el amor en todas sus formas siempre termina ocupando un poco más de espacio. me hace mucha ilusión coger el autobús el sábado y bajarnos en el pueblillo de nuestra amiga, ver a su madre, bajar a la piscina municipal, dar paseos temprano cuando todavía hace fresco, y seguir organizando nuestro viaje a japón (omg). el niño que me gusta sigue ocupando un espacio en mi cabeza al que no le he dado permiso, los días se van estirando y me doy cuenta que me hace ilusión los días que le veo y que él mira mi cuadrante de turnos a ver si coincidimos esa tarde, me doy cuenta también de que le diría que sí a cualquier cosa que propusiera tanto porque confío en él como confío en mi propio criterio de adulta de a qué cosas le digo que sí, y de repente me apetece mucho decirle que nos escapemos juntos a ver la nieve a otro país, siento que sería como los viajes que hago sola porque no me pesaría nada tener su compañía.


se veía el sol muy lejos a través de las gafas, un abismo increíble y lejano con una muesca de luz en el centro reducida por el filtro de las gafas, un sol sin llamas de fuego que se hacía pequeño. sentí en ese momento que estaba mirando a través de un túnel, que mis propias pupilas intentaban traer al sol más cerca. lo miraba unos segundos y me volvía a decirle al resto de los pacientes que tuviesen cuidado, que no mirasen mucho rato, que compartiesen las gafas. estábamos en la azotea de la clínica, pacientes, el psiquiatra y yo, alguno de ellos hablaba de sacrificios humanos, teníamos la playa justo en frente, un 5% de sol visible ya en ese rato que se empezaba a esconder detrás del edificio, el psiquiatra y yo nos asomamos por detrás del tejado, ya sólo se veía la piscina y a una paciente de las mayores subiendo las escaleras hasta su cuarto, a ellos les daba un poco igual la noche solar. me dio un poco de pena no ver el anillo completo, pasó la luna casi rozándolo pero se quedó a muy poco, pienso en que llegará ese momento en el  futuro, que podré prepararme para verlo mejor y completo, un agujero negro en mitad del cielo rodeado de llamas.

09 agosto, 2026

todo esto que me pasa ya ha sucedido muchas veces más

todas las cosas son una espiral que se repite a lo largo de la historia. eso es un consuelo porque te hace pensar nada es tan importante. es mentira, obviamente, deberías darle valor a todo lo que sientes, porque sí que es tan importante, escúchame, todo lo que sientes tiene valor y a veces hay alguien que es capaz de ver a través de eso. me puse el otro día en el escalón más alto de una escalera de caracol, qué horror, y me asomé a mirar el hueco hacia abajo, la espiral cada vez más pequeña hasta el vacío.
lo que yo quería que sucediese esta semana no ha sucedido, pero también han sucedido cosas que no esperaba: por ejemplo, me esperaba estar triste, enfadada, cansada, y no ha sido así, han sucedido cosas mejores y otras las he decidido yo porque escúchame de nuevo: no te quedes esperando, toma control de tus esperas, ese tiempo también es tuyo. tampoco soy una bola de cristal. lo más probable en realidad es que nada sea tan terrible como lo dibuja mi cabeza.


ayer me desperté muy temprano y salí de la cama una hora más tarde, me puse la camiseta de los dinosaurios, me bebí el café a mi ritmo, y me puse en videollamada con mis amigas para hablar de japón. por la tarde fui yo sola a ver spiderman y estrené un conjunto que compré el otro día y que me encanta, me entretuve mucho poniéndome mona para esa cita, al salir del cine no tenía nada de hambre y pasé el resto de la noche leyendo.
hice una lista de cosas que quiero hacer en agosto:
  • tumbarme en el césped
  • ir a córdoba
  • cenar en la playa
  • subir a una noria
  • ver amanecer y beber café
  • pintar con rotuladores
  • enviar cartas
mi hermana me descargó pokemon blanco para la nintendo, pero lo empezaré casi seguro en septiembre. todavía no me he terminado el café de esta mañana, se ha quedado frío. dice mi hermana que no llevo ni diez minutos despierta y ya he encontrado algo nuevo que me apetece hacer. dije el otro día creo que nunca en la vida voy a estar satisfecha del todo pero justo al día siguiente me preguntaron que si soy feliz y dije rotundamente que sí, al 100% lo que me parece un poco contradictorio y no me creo haberlo dicho, pero puedo aceptar que ambos sentimientos pueden habitar el mismo cuerpo. me respondieron que es imposible ser feliz al 100% que a lo mejor un 80% o un 75% no lo sé, me imagino que es triste pensar que siempre va a faltarte algo pero como mi cerebro me miente para mal también le he enseñado a mentirme para bien (ser un poco delusional). creo que hay muchas cosas en mí que me salvan aunque yo no sea consciente de ellas, como escribir o ver magia y señales en cualquier cosa, estoy reprogramada para decir ante cualquier cosa triste es una putada, descansa un poco y sigue adelante.

empecé a escribir una lista de 300 cosas que quiero porque lo vi en un tiktok, incluía
  1. dormir
  2. un pijama nuevo
  3. una bañera
  4. un té frío en una jarra
  5. tatuajes de mentira
  6. volver a abrazar a mis abuelos
  7. cantar muy alto
  8. que haga frío pero siga siendo verano
  9. volver a mi habitación de londres
  10. ir al cine
  11. ir a la piscina
  12. estar ya en tokio
  13. montar algo de playmobil
  14. ver un trío de eclipses
  15. escribir otro libro
ahí paré.




31 julio, 2026

🎪🎪🎪

es el último día de julio, he venido a la playa otra vez porque en agosto será mucho más difícil, creo que tendré que suplicar para que me traigan a la playa por lo menos a cenar. si hoy me hubiese dicho de dormir en su casa le habría dicho que sí. sé que le diré que sí a la mayoría de cosas que proponga menos a las que impliquen estar con otra gente. las cosas de una en una. tengo ganas de decir a casi todo que sí, no quiero perderme nada.

llevo un rato mirando a las chicas de la playa como si en sus cuerpos se escondieran las respuestas que busco. una chica con el pelo larguísimo se sumerge entera, me hace desear ser ella. me acuerdo de la chica del bikini de leopardo y el brazo en un yeso del otro día, ella también habría querido sumergirse. el sol me quema los pies, me encojo un poco en la toalla.

colgué esta mañana un póster idéntico al que tienen lucía y carmen en sus casas para así sentirlas más cerca. la chica del pelo largo vuelve a sumergirse, está compitiendo con un chico quién de los dos aguanta más debajo del agua. el mar tiene hoy un brillo precioso. en la orilla he jugado a ser un cocodrilo, he flotado panza arriba, he excavado con las uñas en la tierra, me he dado impulso con los brazos para avanzar atravesando el rompeolas blanco. propongo en alto una misión secundaria: tienes que encontrar la piedra más redonda que haya. luego nos hemos comido un bocata de nocilla. me he apretado la tela del bikini sobre el pecho para que escurra toda el agua. mi piel mojada bajo el sol brilla como si tuviese escamas.

vemos en el trayecto a casa una carpa de circo a lo lejos, en el terreno donde poco echaron a arder unos matojos. también hay una noria, me da muchísimo fomo, quiero ir a montarme en atracciones, hace muchísimo que no grito desde el punto más alto de la jaula antes de que volvamos a caer en picado, la noche cada vez más oscura, el olor dulzón a algodón rodeándonos por todas partes. poco a poco las hormigas invaden mi mesa. julio es una noche cerrada.




30 julio, 2026

agosto es el atardecer del verano

agosto es el atardecer del verano, es un atardecer sobre el asfalto de la ciudad, deseo con fuerzas que el frío regrese. la música golpea mis orejas hasta llegar al cerebro, el frío del refresco también me congela los huesos, no sé si quiero bailar o dormir un rato más. quiero volver a tener la energía que tenía antes, sé que está escondida en algún lugar dentro de mí y que es tan fácil como golpear el suelo. un pie y detrás el otro, olvidarme el cepillo de dientes, bailar descalza en las baldosas del baño hasta llegar a la cocina, pensar en la mezcla de daniels con manzana que me hizo apuntar jairo, no sé si alguna vez volveré a pisar una discoteca. les digo sólo bebo cuando salgo y cuando estoy en casa, a él tampoco le gustan el whisky ni la cerveza. tengo esta mañana una solo-date, darme un paseo por el centro comercial, comprarme ropa que me hace sentir bonita, pensar en coger un café, subirnos al arcade, perder 7 a 6. digo que voy sola pero mi hermana es mi sombra, a veces desaparece porque se ha ido a mirar videojuegos, yo pienso en mi mejor amiga en UK que me enseñó a disfrutar de mi tiempo a solas, a sonreír a todo el mundo y a darme pequeños caprichos.

iré esta tarde a la playa, estrenaré un bikini, seré feliz entre las olas y merendaré un bocata de nocilla.

y nadie me estará mirando, absolutamente nadie.

25 julio, 2026

1.

estoy echada ahora sobre la cama con la almohada en los pies para que llegue mejor el ventilador, el pelo húmedo cayéndome por detrás, los pies apoyados en la madera del armario mientras sujeto el ebook y todo es tan cómodo que quiero que sea infinito, entra un sol muy bajo por la persiana bajada y el libro es muy gracioso, me recuerda a las horas que pasaba de pequeña concentrada en una tarea sin preocuparme por el móvil, ahora es muy difícil eso pero lo consigo un poco. el libro habla sobre unos carlinos que aterrorizan madrid, es realismo mágico. desde esta postura no veo la puerta pero no me importa ser vulnerable durante este rato porque despeinada sobre el colchón me siento invencible.

2.

por la mañana le escribo al niño que me gusta porque le toca turno todo el fin de semana, el viernes tuvimos turno juntos y pasé un rato mirándole trabajar por las cámaras. de él me gusta lo bien que trata a los pacientes, lo cariñoso que es con cada enfermo, lo miro reírse al otro lado de la pantalla, lo miro esperar con paciencia infinita y dar de comer a un interno, nos sentamos los dos al lado de una chica que llora hasta que para de hacerlo, yo me siento en el suelo intentando dar sentido a lo que dice, después el niño que me gusta me da un apretón en el hombro y nos miramos con cara de qué mundo más loco el nuestro.

3.

paloma me cuenta que está leyendo kafka, matías que ha leído macbeth, raquel y yo coincidimos en el próximo libro para nuestro club de lectura improvisado, le pido al psicólogo que es de nuestra edad su goodreads para seguirle, le unimos al club. veo que nos gustan cosas similares, el mismo enfoque de algunos temas sociales y el gusto por las portadas bonitas. creamos un grupo en whatssap, pongo de imagen una rata leyendo, a raquel le encanta. hace un rato veo que el psicólogo ha añadido a su lista el mismo libro que voy a leer con raquel. todavía me debe el euro que le presté para el autobús.