17 agosto, 2026

el último finde del verano

he puesto la taza de café caliente sobre el posavasos de yoshitomo nara que compré el año pasado en la exposición de londres, he encendido mi ordenador y entre fresco por la ventana porque me he levantado pronto para ir ahora al médico. todavía tengo mucho que ordenar antes de irme al trabajo, anoche no me dio tiempo a colocar casi nada de la mochila pero también quiero mover un poco los libros. ya tengo demasiados, pero también me gusta ver mi mesa llena. todas las cosas del finde están amontonadas.


el pueblo es tranquilo. "hoy está la calle animada," dijo carmen, nos habíamos cruzado con tres personas y un coche en el camino desde la estación de bus hasta su casa. le había estado contando yo el día de antes al niño que me gusta que me hacía mucha ilusión ir y estar rodeada de silencio y despertarme sin despertador, creo que se imaginó un gallo encima del tejado así que le conté también que durante el año hay un nido de cigueñas frente a la casa de mi amiga. hace mucho calor para salir de casa, así que nos pasamos la tarde refugiadas en el salón que está fresco, sacamos los portátiles porque hay que seguir planificando japón y carmen saca unos hojaldres y nesquik y descafeinado, pero el domingo vamos por la mañana a la piscina y es el momento más feliz del verano.


el agua está templada y se escuchan borbotones cayendo por los caños, huele a cloro y a hierba, me sumerjo y noto las pompas de agua saliendo de golpe por mi nariz, cuando salgo no me deslumbra el sol, tengo delante a mis amigas y hablamos de pokémon escudo y del diagnóstico que carmen acaba de descubrir que tengo. me dejo flotar porque me encanta ver la luz haciendo brillar el agua alrededor de mi tripa, debajo del agua me piel reluce y parece más morena, tengo ondas de luz que se reflejan en mis piernas hacia abajo. tenemos más personas alrededor, pero yo solo escucho el agua, la voz de mis amigas y la megafonía (dependiendo del rato suena la graciosa de bad bunny o la socorrista recordando no comer en el césped). 


desayunamos pan y tres vasos de leche con café en tres tonos diferentes, bromeamos diciendo nuestros tonos de moreno aunque seamos tres vampiros. hablamos de pokémon, la nintendo ds y los terremotos de granada, creo que por primera vez no mencionamos nada del trabajo ni de la vivienda, estamos muy tranquilas apartadas del mundo y transitando el nuestro propio. yo las avisé voy a ir super trash este finde, no voy a ponerme nada de maquillaje, y me siento muy afortunada de tener personas con las que puedo existir y ya. lucía bajó de ducharse y nos encontró a carmen y a mí cantando en el sofá canciones de animes antiguos.
cuando volví a casa vi que todavía quedaba la mitad de agosto pero siento que el verano se ha empezado a terminar ya.

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