02 julio, 2026

los ojos por debajo de la superficie del agua (recap)

es julio, que significa: ha empezado el año de nuevo, empieza porque es mi cumpleaños, lo comparto con mamá que es una casualidad del universo que me gusta muchísimo. he pedido el día libre en el trabajo (significa que tendré que devolver esas horas otro día) y la idea es pasar el día debajo del agua, luego comer pizza con mi hermana en el paseo marítimo para seguir oliendo a sal. la calma a estas alturas me parece un premio.


estos días estoy recurriendo bastante a los polos de chocolate blanco, me digo son más pequeñitos, es menos helado. yendo en el coche el otro día anoté sobre una foto cosas que quería hacer. lo de ir en el coche es un poco la roca de sísifo a estas alturas ya, lo intento y fallo y lo intento y vuelvo a fallar, otra vez a lista de espera y volver y retomar y el coche empieza a hacer cosas que nunca antes ha hecho y me planteo comprarme mejor un patinete. le echo la culpa a que soy tonta y no me entran los automatismos, nunca me han entrado, después intento ser más amable conmigo y pienso que no se me pueden dar bien el inglés y conducir al mismo tiempo (tampoco se me da tan bien el inglés) yo en general voy a medias con todo, nunca hago nada lo bastante bien como para llegar a algo pero!!! sí lo hago todo lo bastante bien como para estar yo contenta: abrir mis cuadernos me pone por encima de todo muy contenta. mancharme las manos de pintar me aporta unas cantidades exageradas de dopamina. no aguanto mucho nadando ni tengo buena técnica pero tumbarme bocaarriba sobre el mar es de los lugares más felices del mundo.


quiero repetir el día del parque, quiero hacer en general más vida en el parque. es mi recurso cuando no tengo energías (ni coche) para ir a la playa. el día que fuimos a pintar los patos me divertí mucho aunque solo fuésemos mi hermana y yo sentadas sobre una toalla que compré en el bazar, los patos graznando a lo lejos, la sombra de un árbol, el pato raro que tiene bultos rojos en la cabeza caminando junto a nosotras, pato extiende las alas, dos niños observan desde detrás de la alambrada, el agua es casi verde. el parque de esta ciudad tan pequeña es suficiente para todos nosotros, aquí pusieron un escenario cuando yo tenía 14 y vine a un concierto, aquí ponen un cine de verano cada año y vengo algunas noches a encender bengalas frente al lago. es un parque bonito con bancos. sustituye a la playa pero tiene su propio encanto.

soñé que tenía una terraza para desayunar al fresco. la otra noche probé a arrastrar el sillón de mi hermana bajo la ventana para leer al fresco, pero me hizo sentir un poco como un niño en un sótano. si está hecho a medias no me satisface del todo. vi en el pueblo de al lado un estudio precioso y lleno de luz que costaba 170.000 euros la compra y que tenía la cama dentro de un armario. cerré la pestaña, no me plantearé comprar un piso hasta que tenga diez años más. los alquileres allí son de corta estancia porque la gente viene de fuera a pasar el verano en el sitio donde vivo, significa que en invierno te tienes que ir a buscar otra casa como los osos cuando hibernan. miré en la web de IKEA y todo ha subido de precio desde que yo tenía 16 y coleccionaba los catálogos y me compraba mini-mesas para mi piso de estudiante que las podría haber buscado en la calle como recolectábamos todo lo demás. mi mesilla de noche uno de esos años fue la caja de cartón de haber comprado algo, viviendo como un personajillo precario del animal crossing con su primera hipoteca. 


le conté esto a mi madre, que ella cuando tenía mi edad tenía un piso en propiedad, se había casado hacía un año y había nacido yo. lo del carnet creo que no me afecta por no tenerlo en sí, sino por no tener ni siquiera eso a mi edad, por encajarlo dentro del conjunto de cosas que no salen en mi vida a mi edad o que salen pero solo a medias mal hechas. por eso el otro día cuando recibí una carta de gloria llena de pegatinas de estrellas plateadas y leí que me decía cosas tan bonitas de mí pensé pero esta soy yo de verdad? y me acordé de que más allá de ser a museum of failures, a gallery of trying, también soy.... trabajadora con lo que me gusta, testaruda con lo que quiero, creativa por encima de todo, y me sentí un poco mejor. mi mesa sigue llena de libros y proyectos, y mis amigas me siguen escribiendo cartas, y en medio de esas crisis existenciales que me dan una vez por semana y que me hacen sentir un ser humano a medio hacer resulta que mis amigas todavía me quieren, y mis padres me dicen que no pasa nada, y teresa me escribe prohibido matarse, y es cuando intento sacar fuerzas para intentarlo otro día más y tener algo bonito que escribir en la agenda. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario