a las 21:29 (salgo a las 21:30) entro al cuartillo minúsculo de la ropa con intención de dar el relevo y soltar el busca, no con intención de salir más tarde del trabajo un viernes por estar hablando con diego que me preguntó y las oposiciones cómo las llevas? mal, le digo yo, y especifico: en pausa. no saco hueco.
—ya, comenta él. dice —yo quiero estudiar algo. no sé el qué.
—tampoco te creas que a mí me ha servido de mucho lo que he estudiado. para poder meterme a la opo, que es seguir estudiando. y no estudio porque no salgo de aquí y no consigo hacer las dos cosas a la vez.
consigo aportar esa explicación cortita y concisa, más de dos frases que es más de lo que suelo ser capaz de hablar. me pregunta que si estoy cansada de esto, le digo que sí, claro. terminamos hablando sobre mudarnos a japón a ser modelos de manos. edgar calladito junto al cesto de las sábanas enseña las suyas preciosas, las uñas blanquitas y bien cortadas. me pregunta cuánto llevo en la clínica.
—voy para tres años. la cifra rebota en el fondo de mi cabeza, en la oscuridad de ese cuartillo donde no llegan las cámaras. —bueno y que me voy. que quiero disfrutar del finde ya. espero que no paséis mala noche por aquí.
en otra conversación que tuve con adri me preguntó que si ya había resuelto lo de mi fantasma. No le digo que no he vuelto a pensar en el fantasma, simplemente le digo que no suelo intentar buscarles explicación a cosas que no parecen tenerla, que es más fácil creer eso y que a mí me complica menos la vida pensar que algunas cosas no las vamos a entender nunca. entonces no hace falta que yo me esfuerce en buscarles un sentido ahora, si lo tienen yo no lo veo. estoy conforme con aceptar esa ceguera hacia los misterios grandes de la vida. pero sí que compartimos los dos la misma conclusión, que es casi opuesta. aunque seamos personas de fe flojita también nos es más fácil creer que todo sucede por un motivo. si la vida me hace seguir aquí será por algo, dice él, que sé que en ese momento está pensando en su hijo. me cuenta la vez que casi le toca algo. maría, no sabes la de tiempo que he pensado en lo que me hubiese solucionado la vida ese dinero, lo que hubiese solucionado la vida de mi hijo. siempre que adri me habla siento que es una versión más joven de mi padre y creo que él siente que le está hablando a una versión más jóven de sí mismo para intentar que me equivoque menos, sin saber que yo me equivoco siempre y que tardo años enteros en dar con la respuesta.
ay amiga.... yo tambien voy a hacer 3 años en la cafeteria en la que trabajo, con mi carrera y mi master terminados y mis oposiciones en pausa porq estoy todo el día trabajando o demasiado cansada para estudiar. muchas veces me arrepiento de haber estudiado, tantos años de esfuerzo y lagrimas, tanto dinero gastado, para terminar atrapada en una cafetería malpagada... pero bueno, quien sabe, puede que este sea mi camino y lo mismo algun día me lleva donde quiero estar
ResponderEliminarpff, estudiar la tierra prometida.... no podemos dejar que sea para nada 🤧 nuestra oportunidad está ahí en alguna parte
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