18 mayo, 2026

un taiyaki en forma de magikarp, una playlist que se llama radio glitter ✩‧₊˚

me llevé a mi hermana el fin de semana a probar el bubble tea que han abierto cerca de casa, un poco por conformarnos porque este bubble tea no es nuestro local de tarot de siempre, no está escondido en una placilla, no tiene un patio andaluz rodeado de arcos y una fuente que estás escuchando blob blob blob mientras te comes un gofre y un chailatte al lado de los pajarillos y la penumbra. nuestro local de siempre ha cerrado y este nuevo sitio está en las afueras, al borde de una carretera enorme, sin árboles, al lado de muros de ladrillo y de chalés donde parece que no vive nadie. el bizcocho de pececillo estaba rico, relleno de nutella y calentito, supongo que volveremos aunque no sea nuestro sitio de siempre, pequeño y oscuro y acogedor, donde recortar dibujos para pegar en el diario y hablar de todas las cosas que queremos hacer. estamos a punto de comprar la sartén en forma de taiyakis para hacerlos en casa.


he leído leche condensada, de Aída González Rossi. lo he sacado esta mañana de la biblioteca, que es un sitio al que iba mucho de adolescente y de más mayor, ahora prefiero comprar los libros ya usados y este también lo quiero tener físico y llenarlo de pegatinas de pokémon y subrayarlo y volver a leerlo una y otra vez hasta que se me piquen las muelas.
es una lectura durísima, me ha tenido todo el día enganchada como la pantalla de un videojuego (a ver qué sucede ahora, a ver si me hago más fuerte, a ver si derroto al líder) hice una pausa para pasear con mi hermana y he seguido leyendo hasta la hora de dormir. Qué prosa tan bonita y pegajosa, brilla como la purpurina y se rompe a ratos, saltos de una pantalla a otra, me ha llenado de ternura y pena. Lo he leído escuchando radio glitter ✩‧₊˚ y pensando en mis días de ser más pequeña e ir a salones manga con mis amigas de internet. Qué contenta estoy de que se escriban libros así.

también leí esta semana fuego en la garganta, la vida es un poquito magia a ratos, un poco teatro de lo absurdo, un roadtrip con tus amigos de internet, quizás me hubiese gustado vivir algo así (sin la parte de milagro: sale mal) pero en realidad estoy conforme con cómo fue mi adolescencia. fue como tuvo que ser, con la proporción justa de teatro y la proporción justa de creer que sucederían cosas que nunca llegaron.

✦ 𝖛𝖎𝖛𝖊, 𝖛𝖎𝖛𝖊, 𝖛𝖎𝖛𝖊 ✦

el domingo fui a pasear con lucía y a comer unos bollitos en forma de conejito, rellenos de una crema amarilla tan dulce y tan rica que me lo guardé para comerlo al final como si fuera un postre. hablamos de ir al mercadillo a buscar cerámica, y también de tiendas de arte que echamos de menos. le dejé mi lápiz 14B para que lo probase porque creo que le gustará al ser tan oscuro. es el lápiz con el que hago todos mis dibujos. empezó a llover mientras. me dijo lucía en este rato has dicho como cinco planes diferentes que quieres hacer al llegar a casa. eran las siete. sí!!! quiero hacer todas las cosas del mundo, no quiero perder nunca las ganas de hacerlas, y dije: sí, quiero jugar al animal crossing, o terminar el pokémon porque ya voy por calle victoria, y seguir escribiendo porque sólo me quedan cuatro capítulos del fic, en realidad quizás no tenga energía para escribir tan tarde y mejor veo one piece. no quiero nunca nunca volver a perder las ganas de hacer cosas que me gustan.

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