27 junio, 2026

llegar al mar y gritar "casa"

bajé ayer a la orilla, sentí el sol tostarme los hombros, la costra de sol formándose encima. el ruido del rompeolas haciendo eco en las orejas. el agua salada secándose sobre los brazos hasta la hora de volver a entrar. en medio de estas jornadas de 52,5h despertar y vivir en el hospital y volver a casa ¿qué hago con toda esta energía y ganas de utilizarla cuando me duele el resto del cuerpo? tengo eso que dice el psiquiatra de ansiedad en rasgo no patológico, pero hoy sí he bajado de verdad a la playa, y aquí abrazada al sol me siento muy bien, tanto como para no querer irme. quiero alargar este abrazo de calor y viento.

estoy rodeada por las olas y el tejido suave de la toalla. aquí el tiempo se estira como en los vídeos de mis vhs viejos: los gritos de los niños se alargan, hacen equilibrio sobre la tabla para no caerse, a mí me llegan amortiguados. el sonido se pierde en medio de la conversación de la sombrilla de al lado y la voz del hombre que pasa por nuestro lado vendiendo gafas de sol. 

este trozo de playa se convierte en mi cama. aquí escribo y leo y estiro las piernas que ya empiezan a coger color, un tono pardo muy suave que disimula mejor los cardenales de darme golpes. siento tanta paz como si estuviese lejos de todo, acincada en el borde de la tierra, en el contorno del fin del mundo donde no hay tierra más allá. una chica detrás nuestro le dice a otra si fuera por mí no me lavaría nunca el pelo en verano. terminé de leer jarroa y pienso en que no somos tan diferentes las gentes del mar aunque estemos lejos. esta mañana compré otro libro con la paga de verano. mi cabeza canturrea take me to the sky-y-y-y la cover de you never walk alone es la misma parada de autobús de espaldas al mar que todas las paradas de autobús de espaldas al mar que hay donde vivo. 



24 junio, 2026

cerillas

siempre tengo envidia de versiones anteriores de mí y sólo hay dos caminos posibles que son rendirse o seguir intentándolo. lo he sabido desde siempre, lo contrario a vivir es dejar de hacerlo, me lo dijo un compañero de piso que tuve, david me miró fijamente, de pie en nuestro salón viejo, y me dijo que si me quitaba la vida no podría hacer nada más. yo en ese momento apenas comía, iba a clase y me quedaba dormida, si miro las fotos de ese año se me notan todos los huesos, mi psicóloga me dio un diagnóstico de agorafobia y me pasé el verano viendo el cielo a través de la ventana de su consulta, donde a veces me tumbaba y también me quedaba dormida.  la nostalgia funciona a través de mecanismos extraños donde termino pensando que no estaba tan mal, cuando en realidad sí lo estaba. no volvería atrás por nada del mundo, a veces pienso que huyo hacia delante y no dejo de encontrarme con saltos en el camino que me llevan hacia otra dirección, lugares que nunca he visitado.

pero yo dije que esto sería un blog hopecore, y será exactamente eso, un lugar donde yo desenrede el nudo y me lleve hasta lugares mejores. lo ponía en algo que leí no importa cuánto tiempo hayas perdido, salva el resto de tu vida. y junio siempre es el lugar donde nacen los buenos propósitos, mucho más que en primavera o año nuevo. aquí en las hogueras de san juan y por debajo de los fuegos, agarrados al agua. volverá a ser mi cumpleaños en unas semanas e intentaré hasta entonces estar mejor, ir a la playa, leer, terminar el regalo de mamá, comer mejor para tener energía. volveré a mirar atrás y me gustarán todas las cosas que hice: llevé el caballete hasta la playa de nerja, pero el otro día tuve fuerzas para ir hasta el parque, me senté en la hierba a pintar los patos. 

no sé si será factible para mí un cambio de rutina como dicen que necesito, voy a intentar como mínimo cambiar los espacios que habito (por ejemplo hacer cosas más cerca de la ventana, es que echo mucho de menos tener una terraza, en londres tenía el escritorio junto a un ventanal y era un espacio que me encantaba). también voy a pedir ayuda a papá para colgar la estantería de la habitación antigua, es más larga y podré colocar más libros. siempre es hacer alguna modificación pequeña para poder avanzar otro pasito en el resto. cuando termine con el coche ocuparé este tiempo haciendo otra cosa, y mis opciones son escribir, pintar o estudiar: prefiero más las dos primeras, estudiar me da propósito pero la creatividad ocupa un lugar muy grande e importante y quiero tener todas las horas por delante para escribir cartas y pintar y mancharme lo que quiera, creo en el fondo que eso es lo que me da propósito de verdad, o como mínimo lo que hace más felices y tolerables mis días.


12 junio, 2026

sol bajo, modere velocidad

me sirvo de la nevera medio bollo de chocolate en un platillo de cerámica roja. mamá trajo el miércoles esta bandeja de pasteles, pero el bollo sigue blando y fresquito por dentro. este bollo se llama éclair, lo supe cuando lo leí en el capítulo de yotsuba donde van a una pastelería. ena pidió un dulce de calabaza, yotsuba un éclair de chocolate, yo los éclaires los como desde que tenía dos años e iba al billar con mis padres, su sitio de siempre para estar con sus amigos, una vitrina alta en una esquina llena de pasteles donde papá me pedía señalar el que quería. chocolate y puleva. toda mi vida ha sido chocolate y un puleva. ahora voy a cumplir 31, estoy comiendo un éclair, el dolor de tripa me ha tenido despierta desde la madrugada, y falta una hora para ir con papá a buscar la furgoneta grande para llenarla de cartones e ir a recoger a mi prima y a su novio que se casan mañana. de pequeñas nunca jugábamos a bodas con las barbies, sólo subíamos a la azotea de la abu y jugábamos a misterios y a niños que se pierden en el mar.

hay en la encimera de la cocina una bolsa de tomates maduros y un cubo de aceitunas. el desagüe al lado un poco ennegrecido, pienso que tengo que darle un repaso antes de irme pero sólo me da tiempo  a terminar de fregar los platos y parar la lavadora. ayer traje embutidos de la tienda y paté del que le gusta a mamá. el cacharrito de la cera se está calentando sobre la mesilla donde yo merendaba de chica pan con nocilla. mis dos padres duermen la siesta como dos animales inmortales.


papá trabaja gracias a las aceitunas, carga el camión y recorre la playa, todos los bares, todos los mercados del centro de la ciudad, todas las playas de regreso al almacén a hacer las cuentas, en la casa un plato de gazpacho frío puesto en la mesa y un café con hielo que yo insisto en servirle haciendo alguna payasada. café en vaso largo con tres hielos del tiempo, señor, digo con voz de camarero, la voz que pongo a veces al llevar medicamentos a enfermería, al llevarle a un paciente algún recado, la voz de pasar llamadas al telefonillo de la sala de visitas. tengo las manos llenas de arañazos. el conejo se estira contra las baldosas del suelo, estira todo su cuerpo largo, sus patitas siempre a un lado. 

he ido por la tarde a la heladería de siempre con mi amiga, hemos hecho videollamada desde allí con la bebé inglesita que ya está aprendiendo a ponerse de pie, oh, freya you are so cute and so smart. pienso de nuevo de que nunca dejamos de ser hijas, nuestras mamás nos siguen viendo como a una niña a punto de caerse en los columpios. hablo con mi prima de que son más peligrosos los columpios de ahora, que ese suelo blando en realidad te abrasa, que nuestros columpios de chicas eran el puente de troncos (¿no era más peligroso caerse ahí?), la cabaña de madera, el tobogán altísimo que ardía al sol sobre la gravilla, el tiovivo lleno de animales de hojalata no recuerdo cuántas pesetas costaba, el kiosko de al lado de los gusanitos. ir a casa de los titos antes de comer. mis padres más jóvenes y mi madre más parecida a mí. detrás de su niña para que no se cayese ni hiciese daño. un día papá me devolvió a casa con la rodilla echando sangre, me había hincado un clavo enterito, de los gordos del sillón. me acuerdo que me subió al bidé y me sacó el clavo con los alicates de hierro de la abuela. íbamos todos los sábados a jugar, y recuerdo mi infancia como el lugar más feliz del mundo.

venimos ahora por la 340a conduciendo la furgoneta vacía ya de las cosas de la boda, yo voy sentada en medio y el sol cae muy lentamente sobre el asfalto, cada vez más bajo, y mientras pasamos los carteles que avisan del deslumbramiento a mí me entran unas ganas flojitas de llorar.

07 junio, 2026

aesthetic del día: pasear por el rastro mientras averiguo si han pinchado mi móvil

el último día que quedé con lucía dijimos que queríamos ir al rastro de los sábados, el que ponen en fuengirola donde la feria, la zona donde sólo se llega en tren o en coche. yo tenía en mente varios objetos: un platillo para colocar los anillos (que ya no necesito porque mi hermana me hizo uno), postales y muebles para la casa que no tengo. postales como tal no vi, sólo algunas cartas impresas pero yo quería dibujos de animalitos vintage, conejitos y bosques, etc. vi un modelo de pupitre de colegio precioso, si no hubiese estado roto lo hubiese comprado para mi madre.

hay cosas que de haber llevado un coche con maletero y de tener una casa con espacio hubiese comprado, o buscado muy parecidas pero limpias porque me da pereza restaurar: un espejo dorado en forma de sol, una mesita baja, unos sillones para el salón que sí parecían en buen estado, un candelabro y el mueble blanco perfectísimo que vi el otro día en un video y que usaría de mesilla de noche para poner libros y mis to-go products. en las puertas interiores no sé qué guardaría porque es pequeño y con poco fondo, no sé qué guarda la gente en sus mesillas de noche porque yo nunca he tenido una. en mi psio anterior no tenía dinero para comprarla y utilizaba una caja del ikea, y en la de ahora tengo la cama pegada a un mueble enorme.

ver las disposiciones de objetos sobre la manta en el suelo me hizo pensar en el animal crossing de la game cube, cuando podías pasar a la casa de tus vecinos y comprarles sus muebles, qué divertido. también había maletines de pintura llenos de pinceles, exactamente iguales a los que tengo en casa, cajitas de tinta pelikan antiguas, y algunas plumas. vimos muchos caballetes en hilera, y una paleta de madera pequeñita, algunos blocs de dibujo y una caja de difuminos que me estuve pensando mucho porque quiero volver a utilizar los pasteles. al final compré una caja de cerillas.

en un momento del mediodía, cuando estábamos ya en una terraza bebiendo fresquito, vi que tenía un whatssap de pedro que hace años que no me contacta por esa vía aunque por instagram sí que hablemos. me preguntó que si yo le había llamado, yo no tenía ninguna llamada realizada desde mi móvil, él sí me enseñó la captura del suyo de que indudablemente yo le había llamado, era yo viva, concluimos que había sido mi doble, mi otra yo, la que intenta arreglar las cosas en mi lugar. fue tan gracioso que estuve a punto de llamarle de verdad sólo para decirle ahora sí te estoy llamando yo. me dijo que saludase a lucía de su parte. apagué el móvil para que no llamase a nadie más y se quedó dormido y oscuro en mi mochila el resto del día. mientras volvíamos a casa en el cercanías le hice una limpieza de virus y nada más ha pasado desde entonces.

quiero ser este, o tenerle detrás.

05 junio, 2026

moodboard para junio y cosas que estoy haciendo en vacaciones

hace cinco días ha empezado este mes, y me planteé estos objetivos. 1) escuchar audios de mis amigas todos los días, 2) escribir cartas 3) un día semanal obligatorio de desconexión digital, y 4) beber café helado. cuando imagino momentos aspiracionales intento pensar en qué es lo que quiero de verdad, qué necesidad se esconde detrás de ese deseo, que en mi caso casi siempre suele ser estar conectada y unir vínculos con mis seres queridos aunque todas mis amigas vivan lejos de mí y no las pueda llamar para bajarnos a un café.

entonces como estoy sola, en junio aspiro a tener tardes tranquilas y mejores, tardes largas que sean solo el ebook y un café y sentarme con mi manuscrito, el concepto de tener un manuscrito y poder ir trabajando en el poco a poco. ese es el pensamiento que me da paz, aunque también sea irrealizable porque tengo turno de tarde en el trabajo. si mi vida aspiracional no puede ser de momento y no puedo hacer llevadera esta en la forma que quiero qué me queda entonces? yo misma de hace unos días me diría que el presente, que del futuro me tengo que olvidar, que sólo puedo aceptar lo que tengo ahora y hacer the best of it. me siguen diciendo que aparentemente esto se me sigue dando bien.

aunque estoy un poco en ese momento en que parece que todo el mundo está más cerca de una buena vida más que yo (y en pisos bonitos además) para mejorar mis días intento hacer pequeñas cosas que sensorialmente me sientan bien + un pequeño aporte de dopamina para inspirarme.
sé que tengo que hacerlo sin comparar pero como también me pone contenta ver videos de chicas hablando de sus cosas y objetivos es un tipo de contenido que me pongo mucho últimamente, sin poder evitar echar un vistazo al fondo y hacer captura de pantalla de los muebles que me gustan por si alguna vez.


su cafelillo fresquito, su mueble blanquito lleno de libros y una cama amplia... tú eres perfecta.

desde el martes tengo vacaciones en el trabajo. he sacado el bañador y la toalla para verlos ya colocados en el armario. también estoy un poco adicta a los parches de ojos, en concreto al fresquito que me da llevarlos puestos, a la sensación de reposo, recarga y calma. mi rutina de noche post-ducha de tener ese frescor, una cena ligera y sabrosa y un capítulo de algo en el ordenador, pijama y sábanas con olor a lavadora si es posible. en verano persigo el fresquito de noches así.

en netflix está la primera temporada de pokémon, la que vi de niña, que tiene un aura de misterio preciosa y unos colores que me dan mucha nostalgia y confort. vi de nuevo mis capítulos favoritos que siempre eran aquellos en los que pasaba algo sobrenatural, una cosa que se quedó grabada en mis retinas y que estoy segura que formó algo de lo que soy ahora: fantasmas que te llevan a volar en medio de la noche, un dragón gigante emergiendo entre la niebla, fósiles durmientes en el fondo de la tierra y criaturas surcando los planetas. kanto es un lugar lleno de leyendas y magia, mi lugar seguro, por eso apenas salga de la nieve de sinnoh regresaré a ese continente.


también estoy leyendo skip to loafer, llevaba mucho tiempo con ganas de empezarlo y es todo ternura y momentos entrañables, qué dibujo tan dulce. se debate entre la nostalgia por las raíces mientras y tener que alejarte para cumplir con tus objetivos. ¿qué es mejor? me gusta mucho que se haga una alusión constante al impulso que te dan tu hogar y tus amigos de siempre, y la empatía de comprender y apoyar los sueños de tus seres queridos aunque estos les lleven lejos de ti.


neocities!!!

evidentemente no tengo ya el tiempo ni el talento de una niña de 12 años con html y un blog, pero me he entretenido mirando las páginas que hace la gente (gente de 30 como yo, que el mes que viene cumplo 31 y aunque 30 me parecía una edad casi adolescente los 31 me suenan a prehistoria). si hiciese una página estas son algunas de las cosas que pondría
✦ una sección de site updates list pero escribirlo rollo diario con mis tareas ¿es necesario esto si ya lo hago en mi agenda? seguramente no
✦ un listado fotográfico de cada fruta que me coma, le sacaría un modelo en png transparente, también podría añadir otros menús. o los cafés, pero estos serían muchos más.
✦ una enciclopedia muy específica de algunos de mis gustos-nicho o colecciones
✦ scans de mis diarios/planners
✦ scans de las postales que recibo para recopilarlas como en un pequeño museo
✦ otro listado fotográfico en png objetos

claro, todo esto me ha hecho pensar en cuáles son las cosas que quiero conservar. en mi ordenador hay carpetas para mis nendoroids, los sylvanians, mis meriendas y mis libretas. también una recopilación de páginas de mangas que me gustan, y otra carpeta para cuadros y esculturas. me gustaría irlos cogiendo uno a uno y contar algo sobre ellos.

hobonichi?

he pensado mucho en la hobonichi estos días. el formato cousin con la vista diaria me daría la oportunidad de organizar mis días a lo largo, metiendo muchas listas y en realidad usándolo un poco de commonplace book donde depositar todos mis pensamientos (que son un montón). mi intención no es que quede bonito, sino que registre todas las cosas que hago y pienso y me ayude a colocar un poco de orden en mi cabeza. el problema del cuaderno es que no lo veo tan minimal como los diseños de muji, pero será cuestión de verlo en directo porque quizás al final no me molesta tanto. probé digitalmente a ver si me gustaba, más tarde lo copié como pude en mi diario de papel. mi diario son solamente letras y alguna foto, pero a veces me gustaría meter más cosas e intercalarlo todo, tener un único cuaderno. para el tipo de persona que soy no es de momento una opción, mis cosas de trabajo deben estar lo más lejos posible de todo esto.

30 mayo, 2026

pokémon y lexatin

leí que una forma de sentirse conectado es caminar descalzo, grounding etc. a mí me gusta mucho moverme descalza por casa, pero no me gusta ensuciarme los calcetines. me gusta porque en efecto me hace sentir conectada al suelo, a su textura y al frescor del azulejo, y también porque es más fácil bailar así. anoche soñé que se me caía un diente y me costó mucho quedarme dormida. tengo guardadas un montón de infusiones que no sé cómo me tomaré cuando haga más calor.

estoy deseando que llegue junio para que deje de ser la semana en la que murió mi tío. cada vez que recuerdo algo bonito me dan ganas de llorar. he bajado la basura en pijama como en verano: las farolas encendiéndose aún de día a lo largo de la calle, los arbustos espesos llenos de flores azules, el asfalto lleno de hojas y yeso. quiero regresar a hoenn.


hoy en el trabajo he escrito en el diario, también hablé de pokémon con david, me corté el dedo y me tomé un lexatin. si miro un poquito hacia el futuro quiero salir corriendo en la dirección opuesta, que en mi cabeza significa volver a ser una persona alegre, menos sarcástica y con más energía para hacer cosas. durante mayo he dedicado mucho tiempo a pensar en la persona en la que quiero convertirme, que en realidad tampoco es tan diferente a la de ahora. aunque si pienso en lugares felices puedo visualizar mi personaje recogiendo johto, caminando sobre un sendero de hojas amarillas hasta Torre Campana. otras veces voy al cementerio con mi Gengar. me asomo a la ventisca mientras me sujeto el gorro y mis zapatos se hunden en la nieve de la ruta 216. pero si abro los ojos veo el mar en frente, las olas rompen a mi lado y tengo a mi hermana cerca.


en mayo he suspendido el práctico del coche y no he vuelto a conducir, no escribo desde el día 15, supe que tendré que hacer horas extra durante el verano y lloré abrazada a toda mi familia que también lloraba, vi a mi madre llorar y se me quebró el corazón al oir su voz cuando supo que había muerto su hermano. me contó que todos los días desde entonces se despierta por las mañanas y piensa ¿cómo es posible que no vaya a volver a ver a mi hermano nunca más? vuelvo a llorar cada vez que pienso en el vacío tan infinito que nos ha dejado esto, no soy capaz todavía de recordarlo sin que me apriete el esternón de tan fuerte que le he querido. life finds a way and so will i, supongo.

cosas mejores que he hecho en mayo: pintar con gouache, utilizar arcilla y barniz, leer muchísimo, recuperar los vhs de cuando era pequeña para verlos de nuevo, cerrar las pestañas del navegador y comer taiyaki. abrí un pendrive y dentro estaba el viaje de chihiro, mi película de cuando estoy perdida, por lo que la arrastré hasta la carpeta de vídeos y en junio volveré a escuchar a chihiro decir no, me llamo sen, no, mis padres no están aquí.

21 mayo, 2026

diente picado

hace un mes que tengo una fisura en el hueso. no se ha curado ni he hecho demasiado porque se cure, más bien al contrario: he hecho todas las cosas exactamente igual y por las noches me he llevado la mano a la pierna, apretado un poco para confirmar que me seguía doliendo, aunque solo si lo toco, y el moratón fuese cada día menos visible. de todas formas siempre llevo las piernas llenas de cardenales. tampoco he ido al dentista a ver esta muela picada, que tiene una hormiguita negra asomando por debajo, que anoche me dolía un poquito. es que siempre aparece algo más urgente que hacer, por ejemplo hace un mes que no veo a mi amiga, ¿cómo no voy a ir a merendar un gofre y un batido de galletas con ella? cuando fuimos había en la mesa de al lado dos chicas como nosotras, un poco más guapas, dejaron una bolsa de zara sobre la silla y hablaban la una frente a la otra sobre una quimioterapia inminente, pensé en ese momento que quedar con tu amiga siempre es lo más urgente e inmediato del mundo.



en mi familia hay una falta notable de calcio, de niña me quitaba los dientes de leche, les daba vueltas como a un tornillo hasta que se caían, se despegaban el trocito y el sabor a sangre. entonces entraba en la cocina llevándolo en la mano y se lo daba a mi madre para que lo guardase, porque en mi casa no se hablaba de ratones, aunque yo siempre esperé secretamente con una fe convencida que por la mañana hubiese un regalo para mí.

la última vez que me partí un hueso pasé ese verano entero yendo a los columpios en muletas, escalando por sitios por donde no tenía que escalar, y pegué la cita de la radiografía en mi cuaderno al lado de las pegatinas de selectividad. lo único importante es que no habían tenido que ingresarme otra vez, es decir, que podría ir a la playa. me habían dicho que la sal era buena para arreglar los huesos (se referían a sal en agua caliente, reposando en casa, no a la sal de la playa dando corretadas en la orilla).

de más mayor me preocupaba no perder los dientes sino enfermarme de cáncer y que mi pecho fuese como un diente picado que se cae. me acuerdo del primer día de quimio de mamá, yo tenía una excursión con el colegio. me acuerdo del día que un médico me pasó un bisturí por el centro del pecho para recoger una muestra, les cogí miedo ese mismo día que falté a clases para regresar con un apósito húmedo bajo la ropa y un agujero que te hemos vaciado pero se volverá a llenar y a vaciar y a llenar y a vaciar. sigo teniendo ese agujero, y la piel un poco arrugada, como si me hubiesen clavado una flecha justo ahí, al lado del corazón.

del cáncer mi miedo más terrible es no poder darle leche a mi bebé y pasarle la maldición de crecer con falta de calcio. siento que eso convertiría su vida en un círculo y se repetirían todas las cosas que me han sucedido a mí. perder los dientes, romperse los huesos, estar permanentemente asustado.
con mi ex nunca llegué a hablar de bebés, me alivia pensar que todo esto lo he pensado en los años de después, cuando recuperé toda mi corporeidad y decidí que ningún hombre volvería a tocarla ni a prestársela a alguien más, es que eso fue muy cruel y nunca podré dejar de pensar en ello. yo estaba pensando en que me moriría incluso en lugares donde se me había querido, que no quería estar más allí.

was it worth the mess? no lo sé. no lo creo.

ahora todo está bien. sólo tengo un diente con una hormiga debajo.

18 mayo, 2026

un taiyaki en forma de magikarp, una playlist que se llama radio glitter ✩‧₊˚

me llevé a mi hermana el fin de semana a probar el bubble tea que han abierto cerca de casa, un poco por conformarnos porque este bubble tea no es nuestro local de tarot de siempre, no está escondido en una placilla, no tiene un patio andaluz rodeado de arcos y una fuente que estás escuchando blob blob blob mientras te comes un gofre y un chailatte al lado de los pajarillos y la penumbra. nuestro local de siempre ha cerrado y este nuevo sitio está en las afueras, al borde de una carretera enorme, sin árboles, al lado de muros de ladrillo y de chalés donde parece que no vive nadie. el bizcocho de pececillo estaba rico, relleno de nutella y calentito, supongo que volveremos aunque no sea nuestro sitio de siempre, pequeño y oscuro y acogedor, donde recortar dibujos para pegar en el diario y hablar de todas las cosas que queremos hacer. estamos a punto de comprar la sartén en forma de taiyakis para hacerlos en casa.


he leído leche condensada, de Aída González Rossi. lo he sacado esta mañana de la biblioteca, que es un sitio al que iba mucho de adolescente y de más mayor, ahora prefiero comprar los libros ya usados y este también lo quiero tener físico y llenarlo de pegatinas de pokémon y subrayarlo y volver a leerlo una y otra vez hasta que se me piquen las muelas.
es una lectura durísima, me ha tenido todo el día enganchada como la pantalla de un videojuego (a ver qué sucede ahora, a ver si me hago más fuerte, a ver si derroto al líder) hice una pausa para pasear con mi hermana y he seguido leyendo hasta la hora de dormir. Qué prosa tan bonita y pegajosa, brilla como la purpurina y se rompe a ratos, saltos de una pantalla a otra, me ha llenado de ternura y pena. Lo he leído escuchando radio glitter ✩‧₊˚ y pensando en mis días de ser más pequeña e ir a salones manga con mis amigas de internet. Qué contenta estoy de que se escriban libros así.

también leí esta semana fuego en la garganta, la vida es un poquito magia a ratos, un poco teatro de lo absurdo, un roadtrip con tus amigos de internet, quizás me hubiese gustado vivir algo así (sin la parte de milagro: sale mal) pero en realidad estoy conforme con cómo fue mi adolescencia. fue como tuvo que ser, con la proporción justa de teatro y la proporción justa de creer que sucederían cosas que nunca llegaron.

✦ 𝖛𝖎𝖛𝖊, 𝖛𝖎𝖛𝖊, 𝖛𝖎𝖛𝖊 ✦

el domingo fui a pasear con lucía y a comer unos bollitos en forma de conejito, rellenos de una crema amarilla tan dulce y tan rica que me lo guardé para comerlo al final como si fuera un postre. hablamos de ir al mercadillo a buscar cerámica, y también de tiendas de arte que echamos de menos. le dejé mi lápiz 14B para que lo probase porque creo que le gustará al ser tan oscuro. es el lápiz con el que hago todos mis dibujos. empezó a llover mientras. me dijo lucía en este rato has dicho como cinco planes diferentes que quieres hacer al llegar a casa. eran las siete. sí!!! quiero hacer todas las cosas del mundo, no quiero perder nunca las ganas de hacerlas, y dije: sí, quiero jugar al animal crossing, o terminar el pokémon porque ya voy por calle victoria, y seguir escribiendo porque sólo me quedan cuatro capítulos del fic, en realidad quizás no tenga energía para escribir tan tarde y mejor veo one piece. no quiero nunca nunca volver a perder las ganas de hacer cosas que me gustan.

13 mayo, 2026

the curse is lifted

estoy escribiendo desde el ordenador del trabajo. en realidad no es la primera vez que lo hago, pero siempre siento que de alguna manera pueden ver la pantalla de mi ordenador, no me refiero a la cámara de seguridad que tengo detrás aunque esta pestaña sea muy pequeñita y no ocupe más de un cuarto de la pantalla: digo entrar en el ordenador, tener una copia de mi pantalla en la suya y ver todo lo que consulto y escribo. es que no hay mucho que hacer a esta hora ya, casi todo el mundo se ha ido, los pacientes están a punto de irse a dormir y yo hace muchos días que no escribo aunque este teclado sea muy incómodo y me duelan los dedos al escribir rápido y haya un paciente golpeando los cristales para que le de dinero.

me duelen también el cuello y la tripa. pienso en que volver a casa será agradable. tomaré una ducha caliente, me asearé la cara y cenaré viendo algún vídeo en pijama, quizás alguien contando también su día. después leeré, y seguiré disfrutando los días de calor ligero donde todavía hace fresco por las noches. todo eso me hace sentir lejos de cualquier maldición, como si esta no tuviese poder suficiente para alcanzarme.


pienso en la fortuna y los milagros. me acuerdo del palosanto que llevo a todas partes, del cuarzo que sigue en el maletero del coche. en el capítulo del evangelio que he leído hoy, que hablaba de que no me corresponde a mí juzgar porque ya lo hará dios en mi lugar. pienso en cuál será mi objeto de la suerte de esta semana. 

en reddit aparecen mencionados como objeto de la suerte una navajita, un penique, una cruz celta, una pluma, un diente, un trébol, un anillo y unos dados, de los que tengo la navaja, varias decenas de dientes y unos dados. también algunas canicas, una ficha de dominó del seis, y una carta americana. 

he pensado mucho últimamente en si la suerte es tan determinante en la vida, en la posibilidad de que esta sea la responsable principal de lo que sucede, y en si en realidad suerte y casualidad son la misma cosa o cosas opuestas. si es la casualidad la que debe estar de tu parte y no la suerte. nunca he creído que la suerte se pueda manifestar, como sí he creído en cambio que existe alguien superior que puede ayudarte si lo pides, porque si existiese la suerte en cualquier caso es poco probable que a mí me acompañase. la incertidumbre, la fe y la fuerza son las cosas que con el tiempo he ido considerando más cercanas a lo mundano, es decir, a las cosas que sí podemos controlar para estar más tranquilos.

ya no creo tanto en los amuletos como sí lo hacía de pequeña, pero si el objeto viene de una persona a la que quiero me aporta casi tanta tranquilidad como manifestar a esa persona. tener una foto de mi abuelo en mi escritorio durante años hizo que el peso de su muerte fuese un poco más ligero, me permitió hablarle durante horas como si siguiese vivo en alguna parte, y yo creía que de alguna manera el cielo nos podía hacer de interlocutor y le llevaría a mi abuelo todas las cosas que le contaba. 
me contó mi prima que a veces siente que hay un francotirador acechándola por la espalda, creo que es parecido a la sensación continua de alerta que llevo yo siempre, y mira que a veces también creo que hay un ángel que me cuida, esto me lo dijo un paciente que veía cosas, un día me miró muy fijo y me dijo vaya ángel tan enorme llevas detrás. el mundo está repleto de cosas que no entiendo y que no entenderé nunca, cosas que existen aunque yo no me las crea, y como no dejo de pensar en ellas, tienen una presencia constante en las historias que invento. uno de mis ocs echa el tarot y otra escucha a los muertos. volveré a pensar en suerte y en maleficios cuando les siga escribiendo. 




08 mayo, 2026

he pintado un rinoceronte

i made it...... ayer pinté con gouache después de haber mencionado que me apetecía volver a pintar. pinto tan poco a menudo que había olvidado que compré estos tubos de gouache, en mi cabeza yo sabía que tenía algún material que me gustaba especialmente, pero el único que se me venía a la cabeza era la paleta medio seca que casi nunca utilizo porque me cuesta mucho que el material quede cremoso y opaco. tenía estos tubos guardados en el maletín de los óleos (donde ya no hay óleos, lo tengo lleno de carboncillo, plumas y lápices). me dio una alegría enorme encontrar los tubos porque podría hacer de nuevo los colores tan planos y bonitos de la pintura del volcán, aunque no tenía mucha idea de qué pintar, sólo al final del todo decidí que habría un rinoceronte (iba a ser un archaeopteryx, pero dejaré lo de pintar dinosaurios para otro momento).

cosas que me han gustado de pintar esto:

✦ la textura de la pintura cuando se seca
✦ hacer underpainting, en ese caso rojo. en la piel del rinoceronte de la derecha se transparenta un poquito y me gusta mucho la luz que le da
✦ los tonos rosados de la izquierda, es una mezcla de magenta, ocre, blanco y amarillo y quedaba muy suavita al pintarla. dopamine boost cuando un tono más claro se queda muy opaco sobre una base más oscura.
✦ pintar el cielo de azul y malva teniendo una base roja, siento que le ha dado una vibración muy bonita. teresa me dijo terribly fond of your colours, si alguna vez se acabase el mundo de golpe me gustaría percibirlo con los mismos colores que pinto, me pondría triste pero también me haría sentir un poco mejor.
✦ después de pintar esto pensé: no me quedaría igual poner una persona, es importante que sea un animalito, aunque todavía no sepa el porqué. he visto en mis cuadernos que se repiten mucho cielos así: grandes, suaves, con brillitos, abrazando un mundo que se termina.
✦ también pensé ¿tendrá miedo el rinoceronte? no soy capaz de averiguarlo. nunca sé si los animales de mis dibujos están tristes o no.